Sociedad leal y agradecida

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La historia de hoy resalta dos valores que en la sociedad a veces parecen extinguirse. Seguro que con la descripción, encontrarás otros más. Ejemplos de convivencia y comportamiento.

De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, lealtad tiene tres significados: 1.- Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien. 2.- Amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales como el perro y el caballo. 3.- Legalidad, verdad y realidad. Sobre agradecimiento, el diccionario dice que es la acción y efecto de agradecer. Y el significado de agradecer: 1.- Sentir gratitud. 2.-Mostrar gratitud o dar gracias. 3. Dicho de una cosa: corresponder al trabajo empleado en conservarla o mejorarla.

Una mañana, en la ventana de la casa de mi amigo Jorge que da al jardín (es una forma elegante de llamarle, porque no tiene plantas ornamentales y muy escaso césped, abundan plantas silvestres y espacios áridos. Descuidados, quizás, calculo, quince metros cuadros) estaba acurrucada una paloma. Tocó el vidrio varias veces para espantarla. No se movió. Hizo más ruido. El ave, con dificultad, voló al suelo, apenas un metro. Exhibió que tenía dañada una pata, unas de las “llantas” de su “tren de aterrizaje”

¿Y qué hacer con la paloma?

Jorge pensó en atraparla y luego dársela al  “viene, viene” que opera en su calle o al recogedor de basura. También consideró soltarla y dejarla a su suerte en la vía pública. Optó por darle tiempo para recuperarse, dejarla dos o tres días en el jardín, esperar para verla volar de nuevo.

Al día siguiente, llegó otra paloma, en perfectas condiciones. Vino para acompañar y ver que sucedía con la lesionada. Estuvo dos o tres horas. Se fue. Al tercer día, lo mismo y algo más. Como si fuera una araña, trepó por la ventana, para llamar la atención de Jorge.

Mi amigo no conoce el “lenguaje” de las palomas, ni de ningún otro animal. Interpretó que pedía ayuda para la que estaba lastimada. Volvió a reconsiderar las opciones del primer momento, pero ninguna garantizaba la recuperación y vuelta a la normalidad de dicha ave. Ese mismo día, en la calle, vio que un perro dóberman sin correa, alcanzaba y mordía una paloma. El dueño del canino, asustado, sin saber qué hacer. Se escuchó un crujido y la paloma cayó fulminada.

Al observar la tragedia animal, Jorge concluyó que lo mejor era ayudar a la paloma que tenía en su “jardín”. Con la colaboración de su esposa, le entablilló la pata dañada, la izquierda. Para eso utilizó medio palillo y un curita para sujetarlo. La paloma soltó lastimero chillido.

Su compañera se quedó dos noches, como para cuidarla, en las horas de mayor dolor. Después, las visitas eran solo matutinas. También, cada día, iba un pajarito, de otra raza, para acompañar a la paloma. Parecía que “platicaban”. Otra pareja de aves, que tampoco eran de su raza, hacía lo mismo, visitar a la enferma.

Una vez que Jorge vio que la paloma ya podía caminar sin cojear, decidió rehabilitarla, atraparla y hacerla volar en el jardín, hasta que después de dos semanas, totalmente recuperada, se fue.

La paloma regresó por la noche y volvió a dormir en el jardín. Por la mañana, ya la esperaba su compañera en el borde de la barda. Se fueron juntas. Por varios días, regresaban por la mañana, gorjeaban desde la orilla del techo para llamar la atención de Jorge. Una vez que las veía, se iban. Era agradecimiento.

Lealtad y agradecimiento que tanta falta hacen hoy en diferentes ámbitos de la sociedad.

Entrevista de Cantinflas a la Fonoteca

Entrevistar a Mario Moreno “Cantinflas” en 1982 no era complicado; difícil, concertar la cita. Entonces los artistas de su nivel no accedían a la primera para responder preguntas. Tampoco abundaban los programas de noticias en radio. Radio Mil y Grupo Acir reinaban en esta materia, competían por el rating. Trabajaba en el NRM, en la llamada zona azul y oro de la Ciudad de México. Ahora sus instalaciones están en Santa Fe.

Regularmente hacía más de lo que tenía asignado en la orden de trabajo. En ningún momento limitaron mis iniciativas. Al final la estación de radio ganaba con las aportaciones. En Radio Mil empezó a difundirse la información vial, desde el centro de monitoreo de la Secretaría de Seguridad Pública en Tlaxcoaque. Incluso, en alguna ocasión, para este propósito, el general Ramón Mota Sánchez, accedió a que se utilizara el helicóptero de la institución. Con el tiempo, el servicio de información vial se generalizó en muchas más estaciones.

Llevaba a cabo las iniciativas y una vez logradas, enteraba al director de noticias de lo que se había hecho. Así sucedió en el caso de Cantinflas. Sabía de antemano que no aceptaría a la primera. Dos meses insistí con su secretaria para que concediera la entrevista. Nunca me desanimé. Estaba convencido de que la conseguiría. Por fin. Accedió y fijó fecha.

Las preguntas tendrían un enfoque político. Lo haría hablar del gobierno en turno y del siguiente. No sería una entrevista de espectáculos, nada de sus películas ni próximas actuaciones. Solo política. Seguro que no hay otra entrevista que se le haya hecho con ese objetivo.

Claro, él respondió como Cantinflas, no como Mario Moreno.

Estaba más que emocionado con el aviso de que había aceptado la entrevista. Sería en el último piso de su edificio en Insurgentes Sur llamado Rioma. En el “Penthouse”. La oficina. Llegué puntual, con la energía del joven recién egresado de la escuela de periodismo, reportero de Radio Mil. Para nada estaba nervioso con el personaje. Quería hacer la entrevista y ahí estaba para eso. Don Mario sentado, atrás del escritorio. Había una persona más, nunca supe quien era. Tampoco me interesó. Llevaba la grabadora con forro del NRM. Todavía usaba los ya casi extintos casetes.

Concentrado en la entrevista, en mi papel de reportero. Don Mario, con todo el aire de grandeza de Cantinflas. Divertido, con su sonrisa y humor acostumbrado. Sabía que tenía enfrente un periodista novato. Obvio. Por momentos lo veía intercambiar miradas con su acompañante, supongo amigo, que se concretó solo a escuchar. La entrevista se difundió en las estaciones de Radio Mil.

Esa entrevista está ya en el acervo de la Fonoteca Nacional, en la casona de Coyoacán, donde se guarda y conserva el patrimonio sonoro de México. Tiene el número de inventario FN17070009130. Doné el casete original de la única entrevista radiofónica en la que Mario Moreno “Cantinflas” habló de política.