Diputados y gastos médicos mayores

Poder legislativo
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Está por llegar la hora de revisar y ajustar el cobro de hospitales y seguros de gastos médicos mayores.

Los diputados tienen entre los cinco principales temas de la agenda para el próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión, que arranca en septiembre, la regulación de los seguros de gastos médicos mayores.

Es un asunto que ya se viene estudiando desde el pasado periodo ordinario de sesiones. Hay consenso de los partidos representados en el poder legislativo de modificar leyes en la materia que permitan poner alto a excesos en cobros de pólizas y servicios hospitalarios.

Abundan ejemplos de abusos.

Va uno y es común rubricado con la frase: paga o no sale del hospital.

Si algo se debe por los servicios prestados, obvio que se tiene que pagar, nadie pretendería no hacerlo cuando lo han sanado, salvado la vida o al menos frenado el deterioro en la salud.

Para cuestiones administrativas las aseguradoras, prácticamente todas, sufren de tortuguismo, con el argumento de que tienen que revisar los servicios hospitalarios prestados, cerciorarse de que correspondan a los criterios establecidos en la póliza contratada.

El día que el hospital da de alta al paciente, éste tiene que esperar horas y horas a que hagan la cuenta y a que la aseguradora diga que está de acuerdo y cubierta con el seguro.

Resulta que ya eran las 22:00 horas, de un trámite que empezó al mediodía, y el paciente seguía en su cuarto, en espera de que le dieran luz verde para poder salir. Al acudir a la caja uno de los familiares, le exigen que pague poco más de 40 mil pesos por “coaseguro”.

El familiar alega que no le corresponde pagar dicho “coaseguro” por el nivel o categoría que tiene la póliza.

La cajera le muestra el oficio que recibieron de la aseguradora y donde especifica que debe pagarlo.

Había un error o “teclazo” de la aseguradora, porque el documento no correspondía a lo estipulado en la póliza que exentaba al cliente del dichoso pago del “coaseguro”.

-Qué tenemos que hacer para que el paciente se vaya a su casa? -preguntó uno de los familiares.

-Pagar -fue la respuesta categórica del hospital.

Se llamó a la aseguradora, famosa por sus iniciales y el significado que le han dado popularmente (grupo no paga).

Por teléfono el empleado reconoció que el asegurado tenía razón, nada más que para esa hora, la oficina que debía de hacer la corrección, ya había bajado la cortina.

Sin inmutarse y con frialdad la voz en el teléfono recomendó:

“Pague y mañana se hace la aclaración”.

El asegurado tuvo que pagar y hasta entonces, a la medianoche, el hospital le dio el pase de salida

La aseguradora corrigió el error al día siguiente.

Eso es para salir de un hospital.

Para internarse en un hospital, el asegurado también tiene que sufrir la burocracia administrativa, porque la carta que autoriza los tratamientos médicos, la aseguradora no la expide con la celeridad que ansía el enfermo.

Otro punto son los precios de los hospitales en estancia, medicamentos, tratamientos y servicios médicos, que se agregan a un largo estado de cuenta que se conoce hasta el último día, cuando, para evitar sorpresas, se debería enterar al asegurado, de ser posible, día a día.

La verdad son muchas las cosas que tienen que corregirse por lo que se refiere a la cobertura de gastos médicos mayores. No es casual que diputados de todos los partidos estén de acuerdo en meterle mano al asunto. De hecho, ya lo están haciendo al venir platicando con las autoridades financieras, aseguradoras y hospitales.

En el próximo periodo ordinario de sesiones que empieza en septiembre deberán concretarse ajustes a las leyes respectivas.

No es menor el número de mexicanos que paga seguro de gastos médicos mayores y que cree, que el día que se enferme, consumos y servicios estarán cubiertos, sin problema alguno, por las compañías.

Hay en nuestro país más de 14 millones de mexicanos que cuentan con póliza de gastos médicos mayores.

Mexicanos y mexicanas que también tienen derecho a que se les haga efectivo los beneficios que adquieren al comprar una póliza.

Arturo Zárate Vite

 

 

Maestro en Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Titulado con mención honorífica.

Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal.

Más de cuatro décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político.

Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio.

Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.