Higinio, Noroña e Ignacio Mier

Poder legislativo
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A diferencia de lo que sucedió en la Cámara de Diputados con el proceso de elección del presidente de la mesa directiva donde de antemano, prácticamente todas las bancadas estaban de acuerdo que fuera Raúl Bolaños Cacho Cué, porque así lo indicaba el reglamento al representar su partido PVEM la tercera fuerza política en el legislativo, en el Senado, en el mismo grupo mayoritario Morena hubo competencia y hasta enojos.

Noroña no ocultó su disgusto.

Si bien en el recinto de San Lázaro, Bolaños Cacho no logró la unanimidad de los asistentes a la sesión, porque uno votó en su contra y 11 se abstuvieron (nadie es monedita de oro para caerle bien a todos), sumó 432 votos a favor.

En el Senado Higinio Martínez Miranda también estuvo cerca de contar con el voto de todos los asistentes. De los 117 que pasaron lista, solo uno resolvió votar por otra opción.

Hubo 11 ausentes y entre ellos Gerardo Fernández Noroña.

¿Por qué se enojó Noroña?

Para empezar, los primeros que levantaron la mano para competir por dicha posición fueron Higinio Martínez, Óscar Cantón y Manuel Huerta. En la recta final del procedimiento interno se apuntó Noroña, convencido de que tenía posibilidades de repetir en la presidencia de la mesa directiva.

Ya fue presidente y se le reconoce que cumplió con una de las etapas de más alto grado de dificultad. De manera particular porque sacó adelante la reforma del poder judicial, en medio de protestas de juzgadores y oposición, de la misma Norma Piña que presidía la Corte.

Salió a flote a pesar de que la panista Lilly Téllez anticipó que le haría la vida imposible todos los días de sesión. Cuando le apagaron el micrófono, utilizó un megáfono.

Por no perder el control y aguantar hasta la embestida de priistas encabezada por Alejandro Moreno, Noroña se ganó los elogios del mismo presidente Andrés Manuel López Obrador.

Noroña desde que arrancó su carrera política ha sido un personaje controvertido. Tiene gente que lo adora y gente que no lo tolera; por su perfil combativo, lo quieren o lo odian.

Su popularidad tampoco está a discusión. Con recursos limitados, afiliado al PT, obtuvo el tercer lugar en el proceso interno de Morena en 2024, por encima de los poderosos Ricardo Monreal y Adán Augusto.

Den por hecho que, para la siguiente nominación presidencial, estará en la competencia, más ahora que es militante morenista. Político suigéneris, en campaña permanente. Tiene video-charlas diarias en las redes sociales y procura recorrer el país cada fin de semana.

Sin embargo, en el caso de la elección del presidente de la mesa directiva del Senado, el proceso no se dio como había calculado, perdió.

La mayoría estaba a favor de Higinio Martínez y quedó demostrado.

Contra lo que decía en un principio de que no se había votado al interior de su grupo, la gente del coordinador Ignacio Mier exhibió el video que mostraba que se hizo a mano alzada (también es una forma de votar). Si alguien no estaba de acuerdo, pudo haber protestado en ese momento. Noroña no asistió a esa reunión.

Otra cosa que le disgustó fue el video donde Higinio aparece conversando con su archi-adversaria Lilly Téllez.

Noroña no digiere a los que llama “paniaguados”.

En ruedas de prensa, puso en duda el desempeño de su compañero presidente de la mesa directiva, entre otras cosas, por la apertura a que se escuchen todas las expresiones con total libertad, sin desatender la normatividad.

Higinio Martínez e Ignacio Mier son partidarios del diálogo, con su grupo y con todos los grupos parlamentarios, sin importar el color de la camiseta ni aversiones personales, porque así debe funcionar un parlamento.

El ahora presidente de la mesa directiva del Senado no es un novato. Higinio se formó políticamente al lado de Heberto Castillo, en el desaparecido Partido Mexicano de los Trabajadores. Ha sido varias veces diputado, senador y presidente municipal de Texcoco. También ha contendido en dos ocasiones por la candidatura del estado de México.

Arturo Zárate Vite

 

 

Maestro en Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Titulado con mención honorífica.

Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal.

Más de cuatro décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político.

Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio.

Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.