La propuesta del General

General brigadier, Diplomado de Estado Mayor (DEM) con dos licenciaturas, tres maestrías y en vías de doctorarse…ni Obama.

La historia que hoy te voy a contar empieza con la invitación para asistir a una ceremonia solemne, para ser testigo del ingreso del general Eduardo León Trauwitz a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

Desde el primer momento me llamó la atención. Por un momento supuse que se trataría de un militar retirado y que en su conferencia magistral hablaría de las batallas de la vida cotidiana.

La sede de dicha organización está en el Centro Histórico de la Ciudad de México, a espaldas de la catedral metropolitana.

“Modelos de trascendencia, una propuesta de identidad social que fortalezca a la nación”, título de su exposición.

Despertó mi interés.

No dudé en ir.

Personal para recibir invitados. Llegaban hombres y mujeres con formalidad en el vestir. Contestaban cuestionario, sin saber que propósito tenía. Sencillo. Responder e identificar a los superhéroes de México en los últimos 25 años, los principales defectos de los mexicanos. No más de cinco preguntas.

En el salón de actos, cuatro pantallas de televisión colocadas estratégicamente. Hacían suponer que el conferencista se apoyaría en “PowerPoint”, imágenes y mensajes, datos estadísticos.

Con el uniforme verde el general, con sus insignias, la identificación de su grado militar. Prefirió, con micrófono inalámbrico, exponer en el pasillo central, en medio de las butacas, caminar, en lugar de utilizar la tribuna.

Exposición parte de su tesis doctoral.

Propuesta que en su oportunidad entregaría al próximo presidente de la República.

Más despertó mi interés.

Personaje de la milicia, estudioso. Quiere revivir y rescatar los valores de nuestra sociedad, el respeto, el honor, la dignidad. Transformar a México en un plazo de 25 años. Reforzar la educación de los niños. Levantar a nuestro país como lo han hecho naciones como Japón y Singapur.

En Japón, se les enseña a los niños que si ven algo que no es suyo, quiere decir que tiene dueño y por lo tanto no pueden tomarlo y mucho menos quedarse con el objeto. Por eso es que en Japón, en el transporte colectivo Metro, si alguien extravía u olvida su celular, es posible que lo busque y encuentre en el departamento de objetos perdidos. Singapur, era un país que estaba en una situación mucho peor que la de México. Logró abatir la delincuencia y elevar el nivel de vida de sus habitantes, es ahora una potencia.

Comentarios del general.

El cuestionario contestado en la entrada, procesado en rápida estadística, para confirmar que no tenemos verdaderos superhéroes pero sí identificamos plenamente nuestros males.

León Trauwitz, militar en activo, tiene 51 años de edad, con licenciaturas de administración militar y relaciones internacionales, con las maestrías en seguridad nacional, geo-estrategia, dirección de protocolo y organización. Títulos alcanzados en la UNAM y en universidades de España. El doctorado lo realiza en la Anáhuac de México, con una tesis enfocada al bienestar social.

El general quiere un México donde prevalezcan los valores. Quiere derrotar a la corrupción, inseguridad  e impunidad. Quiere un México mucho más justo.

Su propuesta doctoral la tendría lista para entregársela al próximo presidente.

El Medallón de Sor Juana

      1 comentario en El Medallón de Sor Juana

El medallón de sor Juana Inés de la Cruz debe de conservarse en el Museo Legislativo de la Cámara de Diputados. En ningún momento Margarita López Portillo, quien entregó el pectoral, planteó que el destino final fuera la Universidad del Claustro de Sor Juana y mucho menos el Centro Cultural de la poeta en Nepantla, estado de México. Ella decidió que tenía que permanecer bajo el resguardo del poder legislativo, desde 1995.

La histórica pieza que se atribuye a la literata, ni siquiera ha sido analizada por expertos pasa saber si es auténtica. Por eso es que en la vitrina donde se encuentra en el recinto legislativo de San Lázaro, en la ciudad de México, en su parte baja aparece el letrero: “escudo monjil, carey, atribuido a Sor Juana”. No hay planes para averiguar si realmente lo usó la escritora. Tampoco recursos. Así seguirá por muchos años.

Te cuento esto porque hay dos instituciones que serían felices si los diputados decidieran darles el medallón: La Universidad del Claustro de Sor Juana y el museo en Nepantla, construido sobre el lugar donde nació Sor Juana. Por supuesto, el tema está muy lejos de ser una prioridad de los legisladores.

La pieza fue hallada en el Ex Convento de San Jerónimo, junto con los restos también atribuidos a la Décima Musa, en 1978, durante el periodo sexenal del entonces presidente José López Portillo. Su hermana Margarita “sanjuanista” de hueso colorado, consiguió que el pectoral fuera a parar a sus manos. Lo tenía guardado en su casa de Las Lomas.

Como reportero de El Universal recibí la orden de entrevistar a doña Margarita en su domicilio. Ella misma había llamado al diario. Quería hablar del medallón y hacer un anuncio.

Había resuelto entregarlo a la Cámara, un lugar que le parecía propicio, la casa del pueblo. Para que cualquier persona tuviera la oportunidad de admirarlo, sin pagar un quinto, de manera gratuita, como sucede hasta ahora. Por ahí han pasado miles y miles de estudiantes, universitarios y público en general. Margarita estaba convencida de que el medallón no podía seguir bajo su resguardo. No era recomendable que siguiera en manos de un particular.

Durante la entrevista, en la sala de su residencia, en ningún instante habló de que el resguardo de los diputados fuera temporal, para que después se depositara en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Hizo énfasis en la importancia de que estuviera en la cámara, a la vista y alcance del pueblo.

Acabo de ir al museo legislativo y ahí sigue el pectoral de Sor Juana, en las mismas condiciones que lo vi hace 23 años cuando me lo mostró doña Margarita. Lo han cuidado. Observé en el museo visitas guiadas para escolares.

Lo único que ha faltado es que un experto aclare e investigue si era o no el medallón que realmente portaba la poeta.