Orgullo mixteco en TEPJF

Cuando salió de su pueblo, corazón de la mixteca, San Cristóbal Amoltepec no tenía ni mil habitantes. Hoy ronda los dos mil. Es todavía una población muy pequeña del estado de Oaxaca, modesta. Pobre, según la clasificación oficial. Entre los varones existe la aspiración de viajar a la Ciudad de México, en busca de ingreso y mejores condiciones de vida. Es costumbre construirse un cajón de bolear, como herramienta de trabajo.

Así llegó Jorge Feria Hernández, desde que era niño, a la CDMX, en compañía de su papá y para ayudarlo en la boleada. Es una historia que ya te he contado en una primera parte  ( http://arturozarate.com/?p=1266 ). Cultura del esfuerzo. Bolear y estudiar hasta convertirse en abogado, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Cierto, encontró en el camino a Emilio Rabasa (diplomático), al que le boleaba los zapatos. Lo animó y ayudó a retomar el estudio. Al principio hubo resistencia. Lo convenció de que debía seguir. Boleaba e iba a la escuela.

Hoy retomo la historia porque Jorge ha subido otro escalón en el Poder Judicial, en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Ascendió a secretario de estudio y cuenta en la sala del tribunal con sede en Xalapa, Veracruz. Ha sido persistente, disciplinado y dedicado. No se ha despegado de Amoltepec, donde vive su familia.

Te cuento de su avance laboral porque es ejemplo valioso. Confirma que en México hay historias que deberían propagarse, ser virales, convertirse en lo que llaman “trending topic”, tendencia en las redes sociales. Dudo que suceda en este caso, porque para desgracia de las sociedades en el mundo, lo prioritario es lo negativo, lo escandaloso. Para muchos medios de comunicación, este tipo de notas tienen escaso interés, poco atractivo. ¿Será?. Prefieren hasta inventar informaciones, difundir noticias falsas, acusaciones infundadas, con tal de ganar “rating”. No se han dado cuenta o no quieren admitirlo, el costo ha sido pérdida de credibilidad. Descrédito. Publicar noticias falsas no es hacer periodismo.

Por eso doy por hecho que el caso de Jorge Feria no se hará viral, pero son de los sucesos, como dice un amigo, que te reconcilia con la vida, que hace ver que no todo está perdido, como a veces lo quieren generalizar críticos radicales, aquellos que nunca se atreven a reconocer sus errores y nada más observan las fallas en los de enfrente.

Conozco críticos que creen que solo ellos están en lo correcto. Lo que escriben o dicen siempre va con una carga negativa. Por más que los leo y escucho, no encuentro el comentario positivo. Les resulta difícil y complejo reconocer lo que se hace bien. Todo lo ven negro. El equilibrio informativo no es lo suyo.

Jorge Feria no niega su origen, no desconoce a su gente, no olvida a su pueblo. Sencillo, humano, imperfecto.

Empezó con una caja de bolear, hoy es secretario de estudio y cuenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Un mixteco con mucho vuelo por delante.

Tres por la presidencia

                                                                                                  

Por los plazos cortos y la complejidad de reglas para los “independientes”, todo indica que en la boleta presidencial del 1 de julio próximo solo aparecerán tres nombres: José Antonio Meade, Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador.

Cálculos matemáticos prácticamente descartan que vaya a participar alguno de los aspirantes “independientes”.

Los requisitos, lo he dicho desde que se definieron las reglas, excesivos. Imposible cumplirlos en el plazo fijado por la ley. El poder legislativo tendrá que tomar nota y flexibilizar disposiciones, inyectarles equidad, porque en el presente, colocan en desventaja a quienes compiten al margen de los partidos.

Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, gobernador de Nuevo León con licencia, es quien más cerca está de las cifras exigidas por las normas y el Instituto Nacional Electoral (INE). Ha superado el monto global de firmas, pero todavía no cubre lo que la autoridad llama “cumplimiento de dispersión”, el 1 % del listado nominal en al menos 17 estados. Pareciera trámite menor, pero no lo es, no hay “independiente” que tenga estructura para conseguirlo.

De acuerdo con el conteo que lleva el INE, hasta la primera semana de enero, “El Bronco” únicamente tiene las firmas que pide la ley en cinco estados. Le faltan 12 más. En la mayoría está por abajo del 50 % del cumplimiento. En la CDMX tiene el 89.48 %, Coahuila 79.7 %, Oaxaca 79.6 %, Durango 53.25 % y Tlaxcala 52.22 %. Y que conste que se trata de quien hace unas semanas todavía estaba en funciones en el segundo estado más importante del país, lo que de alguna manera le ha ayudado a tener equipo y sumar firmas.

La perspectiva para el gobernador, ahora con licencia, es desalentadora, porque el plazo para dar cumplimiento a los requisitos vence el 19 de febrero. No se ve cómo pueda reunir las firmas en entidades donde su trayectoria es poco conocida o desconocida. Tiene escasa difusión en los medios y en mucho ha contribuido el propio Jaime Rodríguez, por desplantes hacia la prensa, tenga o no razón. Lo peor que le puede pasar a un político es pelearse con los que deberían de difundir sus acciones y discurso.

Mientras Jaime anda apresurado en juntar firmas, José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya, están ya ocupados en lo que se denomina “precampaña”. Así que en el supuesto, lo que es muy remoto, de que consiguiera el derecho a que su nombre se incluya en la boleta, escasas o nulas serían las posibilidades de competirle a la tercia que tiene el respaldo de coaliciones partidistas.

Margarita Zavala también ya consiguió superar la cifra de 866 mil 593 firmas, hasta ahora por una mínima cantidad.

El 1 % del listado nominal en los estados, lo tiene en Aguascalientes, Campeche, Colima, Oaxaca y Chiapas.

Al igual que Jaime, le faltan 12 entidades. En la mayoría va por abajo del 50 % del cumplimiento. Ni la ayuda de su esposo, ex presidente de la República, le ha permitido estar más cerca de la meta.

Hay que agregar el tema de fiscalización, porque de faltar precisión y claridad, de existir irregularidades, estarían descalificados.

Respecto a los otros “independientes” (se inscribieron 48), están fuera de toda posibilidad de aparecer en la boleta.

Por todo ello, por cálculos matemáticos, por el grado de dificultad que tienen las normas y el poco tiempo para alcanzar las cifras, casi es un hecho que en la boleta no aparecerá ningún “independiente”.