El abogado de izquierda

      No hay comentarios en El abogado de izquierda

Jaime Cárdenas Gracia es un abogado experto en materia electoral que despuntó en la política como integrante del Consejo General del Instituto Federal Electoral cuando este órgano ciudadano era encabezado por José Woldenberg.

Se caracterizó por ser un consejero electoral crítico, que regularmente disentía de los acuerdos de la mayoría de sus compañeros. Fue la piedra en el zapato de quien entonces presidía el instituto, pero nunca llegó a poner en jaque a la institución.

Un abogado que no se apartó de la letra de la ley y desde la trinchera legal defendió sus puntos de vista.

Terminada su función en el IFE, empezó a buscar un espacio en el poder legislativo.

Platicó con Emilio González (papá) con la finalidad de que le diera la oportunidad de convertirse en candidato por el Partido Verde Ecologista de México. No tuvo éxito y siguió su peregrinar por las oficinas partidistas. Los perredistas lo nominaron.

Ahora es el principal abogado del Movimiento Progresista. Se trata de un profesional serio, conocedor, experto. Domina los instrumentos jurídicos. Hará una buena defensa de su caso. Lo que no puede hacer es inventar pruebas.

Como abogado ha perdido y ganado. No recuerdo haberlo visto alardear cuando la razón ha estado de su lado. Tampoco lo he visto desbarrar cuando el fallo ha sido desfavorable.

Es una gente sensata y seguramente estará a la altura del momento político que vive el país. No entra en sus planes acabar con las instituciones. Es respetuoso y maduro.

Lo que traía puesto…

      No hay comentarios en Lo que traía puesto…

Ciertamente estuvo en Broadway dos años y medio pero no en los escenarios de fama. Además, es evidente que se trata de una obra de bajo presupuesto.

Amor, Dolor ¡Y lo que traía puesto!,  dirigida por Francisco Franco y adaptada por María Rene Prudencio, está ahora en el teatro Insurgentes.

Deriva de un éxito literario de Ilene Beckerman, sobre memorias de su vida, que Nora y Delia Ephron llevaron al escenario.

En México intervienen las actrices Silvia Pinal, Susana Zabaleta, Diana Bracho, Gabriela de la Garza y Mariana Treviño, con una actuación que responde a su prestigio.

Cada una, por su experiencia, cumple de sobra con el papel asignado. La calificación es de ¡10!

Las imágenes retro en pantalla que enmarcan su actuación demuestran una selección de primera.

Es exacta la sincronía de labios o playback  con la canción ¿A dónde va nuestro amor? de Angélica María.

Se escucha armoniosa la interpretación que Susana Zabaleta hace del “triste” teniendo como fondo la versión original de José José.

La lectura en atril de las  historias del cáncer de mama, la violación y el homosexualismo confirman la calidad de las actrices. El baile de Silvia Pinal es motivador y encanta.

El detalle es que Amor, Dolor, ¡Y lo que traía puesto! s se queda corta y no ilusiona al público. En otras palabras,  hay una espléndida actuación por encima de una obra que en teatro no deja el mismo y delicioso sabor de la prosa de la escritora norteamericana Beckerman.