En vísperas de que arranque en febrero el periodo ordinario de sesiones en el poder legislativo, se anticipa que al menos el grupo mayoritario en la Cámara de Diputados pasaría apuros para mantener la unidad, por las supuestas y reales diferencias en su interior.
Al integrarse la bancada parlamentaria de Morena en la actual legislatura no fue ningún secreto que además de Ricardo Monreal, también Alfonso Ramírez Cuéllar quería la coordinación.
Desde el proceso de elección de la candidata o candidato presidencial se estableció que los participantes, que no ganaran, tendrían asegurado un espacio de acuerdo con su perfil.
Así que por más comunicación y cercanía que tenía con la candidata y ahora tiene con la presidenta, Ramírez Cuéllar, quien no participó en dicho proceso, se quedaría con la vicecoordinación, sin dejar de influir en la toma de decisiones, no como quisiera y sería si fuera la cabeza del grupo.
Monreal, para reforzar su liderazgo legislativo, jaló a su amigo diputado Pedro Haces Barba y lo hizo coordinador de operación política. Personaje que no termina de convencer a todo el grupo, porque hay a quienes lo descalifican por sus modos de relacionarse, acostumbrado, como dirigente sindical (secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México) a mandar y e imponer su criterio.
Para el periodo ordinario de sesiones que se avecina se da por hecho que será intenso el trabajo. Ya están en lista 68 iniciativas, más las que se acumulen en los siguientes días. Nuevas leyes, legislación reglamentaria de recientes reformas constitucionales, temas de vivienda, agua, nepotismo, alimentación, maíz transgénico, medio ambiente, lavado de dinero, entre otros, que van a requerir el consenso de la bancada Morena y sus aliados (PVEM, PT).
La oposición no les preocupa, porque su representación es tan raquítica que no le alcanza para echar abajo ninguna propuesta o iniciativa.
PRIAN tiene la esperanza de que se divida el voto en Morena, cosa que no sucedería, aunque haya diferencias internas.
De acuerdo con la historia legislativa, en los grupos mayoritarios siempre han existido voces que tienen distintas opiniones. Defienden sus posiciones y hacen su mejor esfuerzo para que se tomen en cuenta.
Al final todos y todas votan en el mismo sentido, se pone por delante el proyecto de gobierno.
Las excepciones en las legislaturas se cuentan con los dedos, rarísimas. Llegan a tener un precio, porque quien disiente sabe que votar en contra impactaría en el desarrollo de su carrera.
Hay un argumento de peso político que termina por convencer y que siempre utilizan o han utilizado coordinadores de distintos partidos que han sido mayoría en el pasado y son en el presente.
A quienes amenazan con votar en contra, sea porque difieren en algún sentido con la iniciativa o porque pretenden emplear su voto como medida de presión para obtener concesiones, se les recuerda que la propuesta responde al proyecto encabezado por el presidente o la presidenta.
Entonces al disidente le queda claro que su comportamiento se hará del conocimiento del jefe o la jefa, al que de alguna manera le debe el cargo.
Por eso es que la diferencia de opiniones pasa a un segundo plano cuando llega el momento de votar y se privilegia el proyecto de gobierno.
En el caso de la Cámara de Diputados es evidente que Monreal hace la parte que le responde al procurar mantenerse cerca de sus compañeros. Por eso es que esta vez, previo al próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso, las reuniones del grupo se descentralizaron, se hicieron regionales.

La reforma electoral que planea llevar a cabo la Cuarta Transformación a finales del año en curso no pretendería acabar con las minorías en el poder legislativo.
Van a seguir existiendo.
Es lo que se puede desprender de lo dicho por la Doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
Si bien se eliminarían las listas de representación proporcional, porque han perdido su esencia o su objetivo original, prevalecería el sistema de “primera minoría” que ya se utiliza para el Senado.
Cuando se crearon los legisladores de partido en 1963, no electos de manera directa sino resultado del reparto proporcional de acuerdo con la votación obtenida en las elecciones, el propósito fue garantizar la opinión o expresión de la oposición en el Congreso.
Hubo consenso con la apertura, con garantizar la pluralidad legislativa. En la sociedad mexicana y en cualquier sociedad del mundo, todos y todas no piensan igual, entonces habría que reconocer el derecho de quienes tienen un punto de vista distinto.
Diferencia de opinión que corresponde a una parte de la población y que merece ser escuchada.
El concepto de representación proporcional en el poder legislativo se aprovechó por todos los partidos, no únicamente para preservar a las minorías, también para garantizar la llegada al Congreso de gente valiosa, estudiosos, especialistas en distintos temas, que son necesarios, de la mayor importancia a la hora de elaborar leyes.
Fue el camino para el arribo de personajes como Heberto Castillo, Eduardo Valle, Antonio Martínez Báez, Juan de Dios Castro Lozano, Gabriel Jiménez Remus, José Luis Lamadrid Sauza, Rosario Ibarra, Valentín Campa y muchos otros, con presencia e inteligencia reconocidas.
Después empezó a distorsionarse el procedimiento, porque sería acaparado por líderes partidistas y sus cuates. Lo acabamos de ver en la reciente elección, los dirigentes del PRI y PAN se anotaron en el primer lugar de sus respectivas listas para asegurar su lugar en el Senado.
Antes de que la Doctora Sheinbaum hiciera la precisión sobre la participación minoritaria, hubo voces dentro de la estructura oficial que se frotaban las manos anticipando la aniquilación opositora, basados en la versión que corrió en la administración anterior de que se acabaría con los plurinominales.
En contraste, el presidente de la mesa directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña, argumentó la importancia de escuchar a las minorías y no excluirlas por decreto.
La presidenta, en conferencia mañanera del nuevo año, puso a cada quien en su lugar. Dejó en claro el alcance de lo que sería la propuesta de reforma electoral. En lugar de la representación proporcional quedaría lo que es llamado “primera minoría”.
Es decir que los candidatos a diputados y senadores que logren el segundo lugar en la competencia electoral, también tendrían un escaño o curul en el poder legislativo, como oposición.
Ya se hace en cierta medida en la composición del Senado, 32 de sus integrantes son de primera minoría.
Habrá que esperar a conocer la propuesta completa en materia electoral, porque además de la primera minoría, podría crearse otra figura para ampliar la pluralidad legislativa.
El tema de la integración de las cámaras será solo uno de los muchos puntos que le darán un giro a la competencia política.
Por lo pronto, queda aclarado que el proyecto no se encaminaría a desaparecer a la oposición en el poder legislativo.

La puerta natural para el diálogo con grupos políticos no puede ser otra que la Secretaría de Gobernación.
Así ha sido por muchos años, aunque no siempre con los resultados que esperan quienes acuden a esa ventanilla.
Por ley corresponde a dicha secretaría la política interior, alentar la comunicación y promover la convivencia armónica en la sociedad.
Eso lo tiene claro su titular Rosa Icela Rodríguez.
Recién asumido su cargo, entrevistada en el estacionamiento de la Cámara de Diputados, interrogada sobre actos de violencia en el país y la estrategia para hacerle frente, aclaró de inmediato que esa tarea ya estaba en manos de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.
Desde el primero de octubre lo suyo es la política interior y el jueves pasado, precisamente el día en que millones de mexicanos celebran la aparición de la virgen María en el cerro del Tepeyac, dio un paso significativo al reunirse con los coordinadores parlamentarios en el Senado e integrantes de la Comisión de Gobernación.
Cierto que esta vez el motivo fue intercambiar información ante la próxima toma de posesión del nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump, los anuncios que ha hecho y emprenderá desde el primer día de su gobierno respecto a la relación con México.
No pinta nada optimista el escenario en materia de migración, comercio y combate al narcotráfico. El vecino tiene la intención de tomar medidas de manera unilateral y sin previa negociación y acuerdo. Al menos es lo que parece por el ímpetu que trae desde que arrolló en las elecciones de su país.
A México no le queda otra que prepararse para lo peor e insistir en el diálogo bilateral y respetuoso.
Por eso fue un acierto que Rosa Icela haya aceptado la invitación para participar en reunión de trabajo con la Comisión de Gobernación del Senado, para intercambiar impresiones.
Ya sabemos que la oposición está ansiosa de diálogo y sus nuevos dirigentes lo han subrayado.
Solicitaron platicar con la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria hizo lo correcto al mandarlos a la ventanilla correspondiente.
Más de uno podría decir que la oposición está obligada a formar un frente común ante lo que se avecina en la relación México-Estados Unidos. Enhorabuena que se reconozca que la unidad es indispensable cuando son amenazados los intereses de la nación.
La reunión entre los senadores de los distintos partidos y Rosa Icela dejó satisfechas a todas las partes.
Hubo respeto, entendimiento, comprensión y el compromiso de avanzar por ese camino.
Sin duda, excelente señal, paso inicial que deberá de ser seguido por muchos otros para ponerse de acuerdo en las distintas materias, metas o problemas que tiene México.
Rosa Icela convenció a sus interlocutores sin aspavientos ni arrogancias, con la sencillez y el lenguaje directo que le caracterizan.
Un gesto de ese estilo de la secretaria lo relató Gerardo Fernández Noroña, presidente de la mesa directiva del Senado, cuando estuvo dispuesta a que los senadores salieran de la reunión para que fueran a votar al salón plenario, porque ya eran convocados por el sonido que se escucha en todo el inmueble legislativo con ese propósito.
“Aquí los espero”, les dijo la secretaria.
Noroña se encargó de llevar a la sesión el voto de sus compañeros, para que no tuvieran que dejar sola a la invitada.
La puerta al diálogo está abierta.

El propio diputado Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, parafraseó la canción popular “La Bartola” del compositor Chava Flores. Le pareció oportuno hacerlo y aprovechó que la perspicaz periodista Margarita Nicolás la hubiera recordado al plantear su pregunta sobre el presupuesto que se destinará al INE para organizar la elección de juzgadores en 2025.

¡Oye Bartola!
Hay te dejo estos dos pesos.
Pagas la renta,
El teléfono y la luz.

De lo que sobre,
Coge de ahí para tu gasto,
Guárdame el resto
Para echarme mi alipús.

Monreal sonrió por el sentido de la canción, como anillo al dedo sobre la discusión del presupuesto y el ajuste que se le quiere hacer y se le hará al presupuesto del instituto electoral.
Por supuesto que se va a cuidar la calidad de la elección de los juzgadores y no se pondrá en riesgo la democracia ni la legitimidad, ha dicho el diputado, convencido de la trascendencia que tiene para el futuro del país la renovación del poder judicial y la impartición de justicia.
Le van a cortar al gasto donde técnicamente sea posible. Sería en el financiamiento a partidos y en lo estimado para la constitucional Consulta Popular, que no se hará el año próximo.
Van a dar al INE lo necesario para que saque adelante y con éxito la elección de juzgadores.
En total, los consejeros del instituto han pedido que la Cámara de Diputados les apruebe un presupuesto en números redondos de 40 mil millones de pesos para el siguiente año.
De ese total, 13 mil 205 millones para la elección de juzgadores.
Monreal ha considerado que las cifras son un exceso, de ahí que de por hecho el ajuste.
¿Cuánto le van a quitar al gasto del INE?
Los 11 consejeros y consejeras del instituto electoral, en distintos foros, han demostrado que tienen pleno conocimiento de lo que se requiere y debe hacer para la elección.
En sus conversaciones con Monreal, Guadalupe Taddei, consejera presidenta del instituto, ha sido puntual al describir las necesidades del organismo. Lo mismo han hecho las consejeras Rita Bell y Norma Irene de la Cruz en sus reuniones con integrantes de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados.
Los consejeros y consejeras dominan el tema, su trabajo, como debe ser. Lo mismo hay que reconocerle a los demás empleados de la institución.
Desde que se ciudadanizó el INE, la imparcialidad y transparencia lo distinguen.
Cierto que la elección de juzgadores no sería igual a ninguno de los procesos federales y locales, aunque tampoco son del todo ajenos a lo que por primera vez se hará en 2025.
Valga la analogía, es como si un jugador de softbol decidiera jugar beisbol, hay similitudes entre estos dos deportes, aunque la pelota no es del mismo tamaño ni los pícheres la lanzan igual.
En la elección de juzgadores, por ley, no participan los partidos y en las boletas habrá más candidatos para ser jueces, magistrados o ministros, en contraste con las elecciones que hemos visto para diputados, senadores, gobernadores y presidente de la República.
Por el número de participantes que aparecerán en las boletas para la elección de juzgadores, también tomará más tiempo a los ciudadanos y ciudadanas votar y contar los votos.
Por lo pronto, las consejeras y consejeros del INE deben de estar tranquilas y tranquilos, porque los diputados y diputadas están conscientes que con “dos pesos” no les alcanza ni sobra para el “alipús”.

La maestra y diputada Ifigenia Martínez se fue después de cumplir su último deseo: entregar la banda presidencial a la Doctora Claudia Sheinbaum.
Así lo escribió en su X, un día antes de su partida, sus dos últimos mensajes en la red social:

-“El haber sido parte de la transmisión histórica del Poder Ejecutivo y entregar la banda presidencial a la primera Presidenta es uno de los mayores honores de mi vida. ¡Todo mi cariño querida Presidenta y querido Andrés Manuel López Obrador”.

-“La llegada a la presidencia de la Doctora Claudia Sheinbaum es la culminación de una lucha que hemos atravesado generaciones enteras de mujeres. Mujeres que, con valentía, hemos desafiado los límites de nuestros tiempos”.

Fue a la ceremonia del 1 de octubre por su propia voluntad, estaba más que contenta con ese honor, nadie la utilizó.
Cuando se habló de nombrar a la presidenta o presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, de inmediato levantó la mano.
A pesar de su avanzada edad, a la que no cualquiera podría llegar, 94 años, con su trayectoria de congruencia política, imposible que la pudieran manipular.
¿A cambio de qué? ¿dinero? ¿beneficios para su familia?
Nunca lo hizo en su vida, nunca abusó ni se aprovechó del servicio público.
Desde su juventud, auténtica luchadora social.
A políticos imberbes se les hizo fácil, a estas alturas, acusar a Morena de haberla utilizado el 1 de octubre, de haberse aprovechado de su condición física, de sus problemas de salud.
¿A poco creen la maestra Ifigenia Martínez se iba a dejar que la manipularan?
Para nada.
Estuvo en la silla de la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, presidiendo la sesión de Congreso General, porque quiso, por la ilusión, emoción, trascendencia e historia que significa entregar, para cualquier político o política, la banda presidencial.
Para hacerlo tenía que ser elegida presidenta de la mesa directiva y nadie objetó su elección.
Su lucidez no estaba a discusión.
Un botón de su integridad y congruencia en su larga vida política fue el día que votó en contra de una iniciativa presidencial.
Lo hizo en los tiempos en que prácticamente nadie se atrevía a contradecir al jefe de la nación, en la época de la hegemonía de un solo partido, en el gobierno de José López Portillo.
En desacuerdo con la iniciativa presidencial en materia agraria, no dudó en votar en contra, la única de su bancada.
Por supuesto que López Portillo intentó llamarle la atención y para eso recurrió a Porfirio Muñoz Ledo, quien entonces era dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional. Que el habilidoso Porfirio hiciera ver a Ifigenia Martínez que no era válido actuar contra la voluntad presidencial.
Muñoz Ledo la justificó: “presidente, ya sabe como es ella, coherente y de firmes convicciones”.
Al presidente no le quedó otra que aceptarla como era, para nada le aplicó algún castigo político, la admiraba.
Porfirio ni siquiera se atrevió a transmitirle la queja del mandatario.
Ifigenia siempre fue la misma.
No se olvide que fue la mujer que acompañó el movimiento de la Corriente Democrática que encabezó el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas dentro del partido tricolor.
Tampoco se ignore que supo mantenerse en la izquierda al lado de Andrés Manuel López Obrador.
Los achaques de los que nadie está exento cuando se llega a esa edad, no impidieron que volviera a salirse con la suya.
Para nada se aprovecharon de su condición física.
Ifigenia cumplió su cometido.
Se fue feliz escribiendo otra página de la historia de México, quizás la más importante de su vida, entregarle la banda presidencial a la Doctora Claudia Sheinbaum.

A sus 94 años de edad, Ifigenia Martínez, la diputada más longeva en toda la historia del poder legislativo, empoderada por una trayectoria profesional que no tiene igual, bella e inteligente desde su juventud, con una lucidez admirable, escribió la página de la historia mexicana que quizás nunca imaginó, entregarle la banda presidencial a una mujer, a la doctora Claudia Sheinbaum.
Estampa de la política nacional imborrable, el momento en que la maestra Ifigenia, ilusionada con el acto desde que le avisaron que ella entregaría la banda presidencial, hizo su mayor esfuerzo físico para levantarse de su asiento como presidenta de la sesión de Congreso General y con la sencillez que le caracteriza, admitir: ¡híjole! apenas si me puedo parar”.
Con la ayuda de la asistente militar y el auxilio de la Doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de México, y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, la diputada cumplió con el ritual de la transmisión del poder, recibir la banda del mandatario saliente y entregársela a la mandataria entrante.
El ritual había sido cumplido, como quería, con una emoción inocultable en su rostro, sobreponiéndose al deterioro físico que ocasiona del paso del tiempo y del que nadie está exento.
Ifigenia estaba feliz. Haber llegado en silla de ruedas y con un tanque de oxígeno al Palacio Legislativo de San Lázaro, estuvo lejos de ser un impedimento para ponerle broche de oro a su respetable carrera política.
1 de octubre de 2024, histórico en la política nacional, con imágenes que tendrán vida eterna y para ser consultadas cuando se quiera saber que pasó el día que llegó la primera mujer a la presidencia de la República.
A pesar de los encontronazos previos entre los tres poderes de la unión, por las diferencias sobre la reforma judicial, ahí estuvieron en el salón plenario los representantes de cada uno.
No faltó nadie de los ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). La mayoría de ellos no están convencidos de la elección popular de juzgadores y han criticado la reforma. Hay jueces y magistrados que han promovido suspensiones o amparos para tratar de frenarla, lo que ha generado cierta incertidumbre.
Las diferencias no fueron obstáculo para que la Doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de México, al llegar al recinto, a la zona de presídium, se acercara a saludar a la ministra presidenta Norma Piña, quien ya estaba en su silla. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su mensaje reafirmó la posición de su gobierno con respecto a la reforma, por si alguien tiene dudas.
Piña sólo una vez aplaudiría el discurso de la Doctora, cuando se refirió a la evolución de la mujer en nuestro país.
Otro personaje de este día memorable fue el ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Aclamado como pocos, sobre todo por sus seguidores y aliados, en el final de su gobierno.
No saludó a la ministra presidenta. La cortesía y afectos de López Obrador fueron para el senador Gerardo Fernández Noroña, presidente de la mesa directiva del Senado, y la diputada Ifigenia. Acentuó su emotividad al ver llegar y saludar a Claudia Sheinbaum, la nueva presidenta.
Hubo romería de diputados y senadores para saludar y tomarse la selfi con López Obrador, escena que contrastaría con la que vivía la ministra Piña, parecía desairada sóla en su asiento, sin que nadie se le acercara. La oposición, sobre todos los panistas, se dio cuenta y pronto hicieron fila para saludarla.
La Doctora Claudia Sheinbaum, con serenidad y seguridad, rindió su protesta como presidenta de México.
Su mensaje exhibió los cimientos del segundo piso de la Cuarta Transformación.

Lo más simple y sencillo es descalificar al senador Gerardo Fernández Noroña por su estilo, por su vehemencia y porque sabe inyectar ácido a sus palabras cuando quiere que la oposición se sulfure.
Quien lo busca, lo encuentra, no duda en reaccionar ante lo que considera una agresión o injusticia.
Luis Donaldo Colosio, malogrado candidato presidencial priísta, diría que es un auténtico producto de la cultura del esfuerzo, al verlo sentado en la presidencia de la mesa directiva del Senado.
El propio Noroña se ha identificado como plebeyo, sin rubor alguno, orgulloso de su origen. Para nada tierne empacho en pregonarlo a los cuatro vientos, presume su naturaleza. No se oculta ni se avergüenza. Abierto a lo razonable, sabe escuchar argumentos.
Cuando en el pleno de la Cámara de Diputados llegó a tener diferencias con Porfirio Muñoz Ledo quien presidía la mesa directiva, lo platicaron en corto y nunca más chocaron en la interpretación del reglamento legislativo. El respeto y amistad significaron su relación.
Ha sido uno de los principales defensores de Andrés Manuel López Obrador, aunque no se ha quedado callado cuando un posicionamiento no le ha parecido. Por semanas se quejó de que el tabasqueño no lo incluyera entre los aspirantes a la candidatura presidencial.
Tampoco guardó silencio cuando sintió que no recibía el reconocimiento justo por el lugar que ocupó en la competencia de los presidenciables de Morena y sus aliados. Demostró que es real la empatía que tiene con la gente, con el pueblo. Las encuestas lo confirmaron.
Después de su jefa la doctora Claudia Sheinbaum, es uno de los cuadros más mediáticos del partido Morena.
Por esa fuerza o capacidad que tiene para atraer votos, cualquier organización política lo quisiera en sus filas.
Con votos se ganan elecciones y su perfil es de gran ayuda para conquistar el apoyo popular.
Se define como luchador social, activista y lector. Sociólogo por la Universidad Autónoma Metropolitana.
Otra de sus fortalezas es su habilidad para debatir en la tribuna parlamentaria. Conoce perfectamente a sus adversarios; les tiene tomada la medida, sabe lo que les incomoda. Es cáustico cuando lo considera necesario y le funciona. Ha sido el arma principal de las bancadas a las que ha pertenecido cuando suben de tono los ataques en tribuna.
Se ha forjado en la lucha cotidiana, la posición que ahora tiene se la ha ganado a pulso.
A nadie debería sorprender que sea presidente de la mesa directiva del Senado y que haya sido elegido prácticamente por unanimidad, solo el voto en contra de la panista Lilly Téllez, quien ya advirtió que planea hacerle “la vida de cuadritos”, con su acostumbrada mordacidad que le ha caracteriza desde que salió de las filas de Morena.
Gerardo Fernández Noroña puede ser insoportable para algunos, nada más que si todos los grupos parlamentarios aceptaron su ascenso, es indiscutible que tiene ganado el reconocimiento como legislador.
Quizás los panistas prefieran tenerlo ahí sentado que en la tribuna echándoles en cara su pasado y llamándolos “paniaguados”.
Ya se verá si Noroña resiste los embates de Lilly, decidida a provocarlo y sacarlo de quicio.
Sin embargo, el morenista conoce la ley y el reglamento del Congreso, como pocos, así que seguramente sabrá aplicarlo para que prevalezca el orden en las sesiones senatoriales.

Ese dicho de que si es bella no es inteligente, nunca ha correspondido al perfil Ifigenia Martínez.
Siempre ha tenido los dos ingredientes.
Ifigenia es decana como diputada y senadora.
La más longeva, ninguna otra mujer con su edad en el poder legislativo.
Lo que voy a contar de la maestra nunca antes se ha dicho.
Son lecciones de vida que la describen como mujer lúcida, inteligente y congruente.
La primera mexicana con estudios de posgrado por la Universidad de Harvard. Doctora en Economía, maestra de políticos de distintos partidos.
En los setentas, por su destacada trayectoria como economista, el PRI la hace diputada federal. Le asignan la presidencia de la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados.
Como presidenta de dicha comisión, vota en contra de la iniciativa del entonces presidente de México, José López Portillo.
La diputada Ifigenia Martínez opta por ayudar a jornaleros agrícolas, inconformes con la política de gobierno hacia el campo. No se alinea como lo hacen sus demás compañeros de bancada.
José López Portillo reclama a Muñoz Ledo, quien era dirigente del PRI, por permitir que la diputada Ifigenia votara en contra. Porfirio la defiende por hacerlo en conciencia y razonadamente. Destaca sus ideales y congruencia.
Cuando termina su periodo como diputada, López Portillo intenta hacerla subsecretaria, pero en ninguna secretaría la querían. No la querían por su rigor académico, por su inteligencia y porque sabía defenderse. El mismo presidente llega a decirle que era difícil colocarla en alguna dependencia.
Por fin le encuentra lugar. La hace embajadora adjunta de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El embajador titular era su amigo Porfirio Muñoz Ledo.
En esta etapa se fortalece la amistad entre Ifigenia y Porfirio. No solo se tratan como grandes amigos, sino como hermanos.
Ifigenia Martínez Hernández fue fundadora del PRD. En su casa de Coyoacán en la Ciudad de México se reunían los perredistas.
Frente a donde se sentaba, sobre la mesa, ponía un grillo de plata. Decía que la grilla se hace de noche.
También tenía el detalle de colocar una fotografía de Benito Juárez en su sala, porque sabía de la admiración de Andrés Manuel López Obrador por el benemérito de las Américas.
Amiga del cubano Fidel Castro, en 2004 viaja a la isla de Cuba con el encargo de entregarle un reconocimiento, la medalla Benito Juárez. La maestra llega a Cuba acompañada de su familia.
Después de la solemne ceremonia, Ifigenia, sus hijos y nietos regresan al hotel. Eran las ocho de la noche. Manda a dormir a toda la familia. La maestra se va a la cena con el comandante Castro y todo su gabinete. Ifigenia retorna al hotel a las tres de la mañana.
En 2021, la maestra recibe la medalla Belisario Domínguez, la máxima presea que otorga el Senado.
El 1 de otubre Ifigenia Martínez y la Doctora Claudia Sheinbaum escribirán juntas una página que no tiene precedente, las dos en su calidad de mujeres: una mujer, diputada, con trayectoria reconocida por todas y todos, le entregará la banda presidencial a otra mujer, a la primera mujer presidenta en la historia de México.

Este reportaje elaborado por Arturo Zárate Vite fue difundido en primer término, el 14 de marzo de 2024, por El Universal. Ahora como autor lo hago en mi página:                                                                                                                                                                                               *PLEITO A PUÑETAZOS DA ORIGEN A LA CREDENCIAL QUE ESPECIFICA QUE LOS DIPUTADOS TIENEN FUERO.                                  *LA CREDENCIAL PARA DIPUTADOS SE CREÓ PORQUE PARA LA POLICÍA NO ERA SUFICIENTE UN PIN PARA IDENTIFICARLOS.        *SE EMPEZARON A IMPRIMIR EN 1912 Y UNO DE LOS PRIMEROS EN RECIBIRLA FUE FÉLIX FULGENCIO PALAVICINI.

 

A raíz de que el diputado José María Lozano en 1912 se vio involucrado en pleito a puñetazos y fue detenido por la policía, sin respetar su fuero, porque la autoridad no consideró suficiente la presentación de botón o pin para ser identificado como legislador, se aprobó la emisión de la credencial; uno de los primeros en recibirla fue Félix F. Palavicini, fundador de este diario.
La credencial de Félix Fulgencio Palavicini tiene fecha del 18 de septiembre de 1912, fotografía ovalada en blanco y negro, la leyenda “se expide para que sea respetado el fuero constitucional del que goza como alto funcionario de la federación” y está firmada por el secretario de la cámara.
Palavicini, ingeniero de profesión, también fue periodista, escritor, fundador de varios diarios, maderista, antirreeleccionista, diplomático e integrante del Congreso Constituyente instalado en Querétaro.
La historia de la Cámara de Diputados puede ser contada a través de las credenciales, el material utilizado para su elaboración, las variaciones en su contenido y características fisonómicas de los personajes en las fotos. Desde las primeras que eran de cartulina en blanco y negro hasta las de hoy que son digitalizadas, con chip interno de seguridad y fotografía a color.
Están bajo el resguardo de El Archivo de la cámara y solo se tiene acceso a ellas a través de la solicitud de información, como lo hizo El Universal. No se pueden tocar, solo ver. Está dispuesto especial cuidado para su conservación y son manipuladas con guantes por expertos.
A través de las fotografías se aprecia el paso del tiempo en los diputados y diputadas. Las modas en peinados, vestir, maquillaje y adornos en el caso de las mujeres; cortes de cabello, corbatas y bigotes en los hombres. En algunas ocasiones hay quienes han preferido no incluir su foto.
Luis Donaldo Colosio Murrieta (1985-1988), de los pocos que firmaron su credencial, aparece con su corte de cabello rizado y bigote. Aurora Jiménez (1952-1955), la primera diputada, en foto blanco y negro, sin la leyenda de que tenía fuero, solo el escudo nacional, el sello de la cámara y la franja tricolor. Los artistas Julio Alemán (QEPD) y Silvia Pïnal, diva de la actuación, coincidieron en la Cámara de Diputados (1991-1994); los dos firmaron su respectiva identificación.
Augusto Gómez Villanueva tiene 94 años de edad, decano de los legisladores, ha sido seis veces diputado, pertenece a la actual legislatura (LXV). Identificado con el presidente Luis Echeverría. Diplomático y secretario de la Reforma Agraria. En sus credenciales se puede ver el paso del tiempo, de su cabello negro a encanecido. Solo están en el archivo cuatro de ellas.
En el archivo de la Cámara de Diputados no se encuentran las credenciales de todos los legisladores porque muchos ellos decidieron conservarlas, como recuerdo de su trabajo legislativo.
Andrés Henestrosa, oaxaqueño, poeta, escritor, ensayista y periodista, fue tres veces diputado. Para su tercera credencial (1988-1991), cuando tenía 82 años, ya no se tomó la foto.
Felipe “El Tibio” Muñoz (1991-1994), ganador de la medalla de oro en nado 200 metros en los Juegos Olímpicos de1968, fue de los primeros con foto a color y en forma rectangular.
La credencial del actor Jaime Fernández (1970-1973), quien fuera secretario general de la ANDA, tampoco tiene la leyenda de que goza de fuero, en contraste con las de sus compañeros David Reynoso (1979-1982), conocido por su talento actoral como ”El Mayor”, y la actriz María Rojo ((1997-2000), quien además de diputada ha sido senadora y delegada en Coyoacán.
Y en la credencial del chiapaneco Jaime Sabines Gutiérrez (1976-1979), autor del famoso poema “Los Amorosos: cartas a Chepita”, Premio Nacional de Ciencias y Artes, lo que más resalta es la franja verde, blanco y rojo.
Para el Archivo de la Cámara de Diputados “las credenciales tienen un gran valor histórico, ya que tienen la función de identificar a los representantes del pueblo mexicano que han formado parte del poder legislativo, asimismo nos permiten conocer los rostros que han intervenido en el quehacer legislativo desde la legislatura XXVI, ya que nos proporcionan una idea de las características fisonómicas de los personajes que han dado forma a la nación mexicana a través de las leyes y normas, producto de sus debates”.

FOTO LUIS DONALDO

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Dante Delgado ha demostrado en los hechos que tiene el control de su partido, quienes han llegado a disentir con sus directrices, terminan por transigir, dejar atrás las diferencias o salirse de Movimiento Ciudadano como sucedió con la senadora Indira Kempis Martínez.
El gobernador de Jalisco Enrique Alfaro Ramírez cuestionó a Dante por no querer considerar incorporarse a la alianza opositora. Al final, se impuso el criterio de la dirigencia de ir solos a la competencia presidencial, con el argumento de que los otros arrastran descrédito. Alfaro no volvió a tocar el tema. Y conste, Jalisco es una de las dos principales columnas que sostienen a la organización naranja.
Dante es práctico en la política, aunque no siempre con acierto. Durante dos elecciones (2006 y 2012) se la jugó con Andrés Manuel López Obrador y perdió, no ganó su candidato.
En 2018 cambió de bando, consideró que era una causa perdida la aspiración del político tabasqueño. Optó por apuntar el proyecto del panista Ricardo Anaya. Ya sabemos lo que sucedió. Nadie dentro de Movimiento Ciudadano le reclamó y mucho menos exigió su salida de la dirigencia.
Su desempeño hasta ahora es suficiente para conservar el registro y el financiamiento público de su partido. La estrategia mediática le ha dado resultados, como la imagen del niño Yuawi en los spots, que ya suma dos campañas o elecciones, aunque hay dudas sobre si le funcionará en 2024. El niño en su primera incursión tuvo tal éxito que su imagen impactó fuera del territorio nacional, hasta en Europa. Nada más que el encanto de la inocencia infantil se puede perder en la adolescencia.
La que no toleró el mando de Dante fue la senadora Indira Kempís Martínez. Se quejó de imposición y marginación. No la aceptaron como precandidata presidencial. Tampoco en el partido hubo grupos que la apoyaran. Ni las mujeres se solidarizaron con ella cuando la dejaron fuera de la competencia interna porque ya estaba decidido que el abanderado sería Samuel García. Por este episodio, salvo la interesada, nadie más cuestionó al dirigente.
Ante este escenario, donde las últimas jugadas no le han salido o se le han revertido y es real el riesgo de perder el registro, Dante no ha dudado en sumar a su lista de candidatos y candidatas personajes controvertidos como el actor y empresario Roberto Palazuelos, la ex perredista Alejandra Barrales y la alcaldesa en Cuauhtémoc Sandra Cuevas.
Sobre todo, Roberto y Sandra. El primero conocido por los escándalos que él mismo ha revelado y la segunda por su estilo de gobernar y enfrentar ataques de sus adversarios.
La senadora Patricia Mercado, uno de lo cuadros más respetados de Movimiento Ciudadano, por su trayectoria, como dirigente partidista, funcionaria de gobierno y actual legisladora (candidata presidencial en 2006), no ocultó su disgusto por Palazuelos y también dejó entrever que tampoco tienen su visto bueno las dos nuevas adquisiciones, aunque no las ha citado por su nombre.
Patricia Mercado ha demostrado ser una mujer claridosa. En la tribuna del senado se atrevió a decir que metía las manos al fuego por el senador Napoleón Gómez Urrutia (Morena), cuando la panista Lilly Téllez le exigía diera el nombre de un dirigente sindical honesto y se discutía en el pleno si debían o no ser obligatorias las cuotas sindicales.
Otro gesto de Patricia fue cuando rodaron sus lágrimas al referirse a la salida del INE del secretario ejecutivo Edmundo Jacobo (lo calificó de ejemplar funcionario), en el marco del Foro Global Sobre Democracia Directa.
¿Metería las manos al fuego por Dante o lloraría el día que concluya su ciclo como presidente de Movimiento Ciudadano?
Por lo pronto, sus planes son seguir en MC y en el poder legislativo, pasaría de senadora a diputada.

En el caso del Instituto Nacional Electoral (INE) el sorteo o insaculación fue la mejor fórmula que encontró la Cámara de Diputados para superar la falta de consenso entre los distintos grupos parlamentarios a la hora de nombrar consejeros y consejeras. La opción última en caso de persistir diferencias y no alcanzar la llamada mayoría calificada.
Funcionó a los diputados. Como ninguna fracción legislativa, por si sola, suma las dos terceras partes de los asistentes, que es el número que se requiere para aprobar los nombramientos, el sorteo se convirtió en la alternativa para cumplir con lo que ordena la ley en la materia.
Por eso el Consejo General del INE está completo. De otra manera, los diputados estarían estancados, en busca del acuerdo, que cada vez se ha vuelto más complicado lograrlo. Nadie quiere ceder. La desconfianza es total porque ven a los aspirantes con perfiles parciales, con simpatías hacia uno de los bandos políticos, aunque no sea acierto.
Sucede porque por muchos años es lo que ha caracterizado a los nombramientos, el reparto de cuotas, sobre todo entre los principales partidos. Es lo que se ha visto y confirmado en la actuación de los nombrados. Hay momentos en que han respondido a intereses parciales.
Por eso es que algunos consejeros del INE, cuando terminan su periodo, van a dar a las bancadas parlamentarias o a la misma administración pública, a partir de que la ley se los permite. Confirman que era real su simpatía por determinado color. Lo saben los partidos, por eso la desconfianza y por eso funciona el sorteo en el proceso de elección.
La experiencia de los diputados con el organismo electoral debería de ser recogida por el Senado. Modificar la normatividad para que también tengan la opción de insacular nombramientos. En ningún sentido es aceptable que haya instituciones cojas, incompletas, como es el caso del Instituto Nacional de Trasparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Internacionales (INAI). Se llegó al extremo de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación autorizara que puede funcionar con cuatro comisionados, porque los senadores no logran el consenso para nombrar a los tres que le faltan.
No es el único caso. El Senado tiene muchos más nombramientos pendientes, más de 70, particularmente de magistrados locales y federales (electorales y administrativos), que no consiguen la mayoría calificada.
De nada sirve que los y las aspirantes cumplan con los requisitos, que tengan amplia experiencia y probados conocimientos para el cargo, si al final se quedan en la antesala.
Así ocurrió con 18 aspirantes a magistrados anticorrupción en el sexenio anterior, propuestos por el presidente Enrique Peña Nieto. Nunca alcanzaron la mayoría calificada. Cinco de ellos creyeron que podían forzar con amparos a los senadores, los otros 15 prefirieron declinar.
En la actual legislatura el Senado tiene pendiente el nombramiento de una magistrada de sala especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, propuesta por la Corte. No hay garantía de que pronto vaya a salir.
Lo mismo sucede con las dos ternas, una de hombres y otras de mujeres, para la sala superior del tribunal electoral.
Urge el sorteo o insaculación para los nombramientos que corresponde hacer al Senado.

Arturo Zárate Vite

 

 

Es licenciado en periodismo, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con mención honorífica. Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal. Más de dos décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político. Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio. Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.

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