Periodismo
Seguro que ningún periodista se aventaría al precipicio sin tomar previsiones o medir consecuencias, por más que se lo ordene su jefe o convenza de que esa es su vocación, el precio o la valentía del ejercer la profesión, para que los lectores, radioescuchas o televidentes tengan información sobre lo que suceda cuando una persona cae al vacío.
Para que relate, primero, la sensación de tirarse, luego paso a paso cómo cae, lo que ve desde la altura, el miedo, en la frontera de la vida y la muerte, lo que piensa en ese momento y si es verdad que la película de la vida se puede mirar en cuestión de segundos.
Tampoco nadie se va a tirar de manera voluntaria, por iniciativa propia, con tal de que no se le vaya la nota o suponga que así va a conseguir la mejor información del mundo o que recibirá un premio por su osadía. Su jefe, para justificarse, para evadir responsabilidad, dirá que el subordinado, su reportero o reportera, lo hizo por su cuenta, sin ser obligado, a sabiendas el peligro.
Es cierto que el periodismo tiene sus riesgos, pero no se puede mandar al profesional a la guerra sin la instrucción y protección recomendables. Si el objetivo es tirarse al precipicio, entonces hay que darle un muy buen paracaídas, botas especiales, ropa adecuada y la capacitación mínima e indispensable, conocimientos del lugar donde va a saltar, velocidad del aire, espacios donde puede aterrizar y qué hacer ante una eventualidad.
De no ser precavido, implica jugar a la “ruleta rusa”, caminar en la cuerda floja, en la raya del suicidio. No es periodismo, mucho menos convertirse en la nota al resultar lesionado, enfermo o perder la vida, por imprudencia.
El Coronavirus, por lo visto, es igual o más peligroso que ir a una guerra. Respeto y admiración para periodistas que han ido a una guerra, aunque ahora, por la modernidad del armamento, el uso de sofisticados y bélicos drones, la alta tecnología computarizada, es muy probable que ya no haya que estar físicamente en la zona de conflicto. Las batallas han dejado de ser cuerpo a cuerpo, en muchos casos.
Ante la pandemia, si la idea es que el reportero o reportera vaya a lugares más contagiosos, a hospitales, tendrá que contar con equipo que lo proteja. No son suficientes tapabocas, caretas de plástico y guantes, porque los periodistas se estarían adentrando en espacios de más riesgo. Habría que considerar tipo de ropa y hasta zapatos.
También tener garantizada atención médica, pública o privada, seguro de gastos médicos, seguro de vida. No perder de vista que contagiado, regresaría a su casa y expondría a la familia.
Muy bien por los compañeros que se la juegan, que van por la nota, tienen ganado el aplauso, pero no se tiren al precipicio sin paracaídas.
El asesinato de Lourdes Maldonado en Tijuana detonó enojo, reacción generalizada del gremio periodístico, como pocas veces. Por la forma en que se realizó el atentado y el antecedente del pleito laboral que había ganado después de nueve años a empresa propiedad del empresario Jaime Bonilla, ex gobernador de Baja California.
Medios y comunicadores de distintos estados del país, en sus espacios informativos y en calles, protestaron y exigieron terminar con la impunidad, con las agresiones a periodistas, dar con los asesinos de Lourdes y quienes quitaron la vida al fotógrafo Margarito Martínez y al reportero José Luis Gamboa, que días atrás también habían sido victimados.
¿Qué más pueden hacer los periodistas para que esto se aclare, acabe el exterminio y se haga justicia?
¿Les corresponde investigar, dar con los culpables?
¿Deben mantener la protesta hasta que se garantice su seguridad?
¿Cómo desalentar a los criminales?
¿Desde cuándo los periodistas dejaron de ser el cuarto poder?
¿Por qué se ha vuelto la profesión más peligrosa en México?
¿Por qué si es tan peligrosa la profesión, se les paga muy poco, no alcanzan ni seguro de vida y mucho menos seguro de gastos médicos?
¿Funciona el mecanismo de protección para periodistas?
¿Qué hace la CNDH por los periodistas?
De acuerdo con cifras de diversas instituciones, del 2000 a la fecha han sido asesinados 148 periodistas.
La mayoría de los casos han quedado en la impunidad, sin castigo para los responsables.
De poco o nada han servido las protestas, ni tampoco las condenas de las diversas instituciones, civiles y oficiales.
Ante la impunidad prevaleciente, la llamada Alianza de Medios Mx, integrada por docena de medios, decidió investigar por su cuenta el caso de la compañera María Elena Ferral, víctima de la red de corrupción en el norte de Veracruz.
La última vez que la autoridad llegó hasta las últimas consecuencias fue en el caso del asesinato del columnista Manuel Buendía. Detuvo a José Antonio Zorrilla Pérez, titular de la extinta y temida Dirección Federal de Seguridad, como autor intelectual, y al agente Rafael Moro como autor material. Zorrilla fue condenado a 35 años de prisión. El encargado de la investigación en 1989 fue el procurador Ignacio Morales Lechuga.
El autor de la columna “Red Privada” tenía pruebas de los vínculos de Zorrilla con delincuencia organizada.
Desde entonces a la fecha, se ha vuelto prácticamente imposible detener a los agresores de periodistas.
A Tijuana, donde mataron a Lourdes Maldonado y al fotógrafo Margarito Martínez, se ha enviado a investigadores especiales.
Sociedad y gremio periodístico esperan que cumplan su misión y atrapen a los culpables, sin importar de quien se trate; lleguen hasta las últimas consecuencias, como sucedió en el caso de Buendía.
Ante protestas de periodistas, lo que debe seguir es eficiencia en las investigaciones y garantizar condiciones de seguridad para el trabajo de los informadores en México.
Como nunca se había visto, en la actualidad hay medios que se significan por propagar el odio.
La objetividad que por muchos años enseñaron en escuelas y universidades que debe ser el propósito de quienes trabajan en medios de comunicación, se fue a la basura.
Cierto que la objetividad pura nunca ha existido. Los maestros decían que se tenía que hacer el mejor esfuerzo en ese sentido, dar espacio o voz a las dos partes, respetar dichos y hechos.
Por desgracia el periodismo se volvió tendencioso. Cada vez son menos los que se esmeran en ajustarse a los cánones, a las viejas reglas de imparcialidad.
Cuando hablamos de medios nos referimos a los convencionales, a la prensa escrita, revistas, periódicos, radio y televisión. También a las redes sociales, al ahora X, YouTube, Facebook, TikTok, Instagram, digitales, etcétera.
Durante años la hegemonía priísta hacía y deshacía en todos los ámbitos. Antes de que empezara su ocaso, la mayoría de los medios disfrutaba de la publicidad oficial. Los medios convencionales tenían el control de lo que se difundía, sin salirse de la línea oficial porque se podía perder la concesión en el caso de los electrónicos o quedarse sin papel para imprimir en el caso de los escritos, porque el gobierno tenía la exclusividad de venderlo a través de la empresa PIPSA.
Dueños y directivos de los medios se reunían anualmente con el presidente en turno. Se organizaban comidas con los empresarios del diarismo, se hacía transmisión nacional del evento y se entregaban premios de periodismo para quienes las partes, gobierno y medios, decidían que había que estimular.
Tiempos en los que Emilio Azcárraga Milmo, “El Tigre”, dueño de Televisa se atrevió a decir que su empresa era “soldado del PRI”. Lo expresó de esa manera en la sede de la Secretaría de Gobernación. Entonces, dueños de medios, no dudaban en acudir al Palacio de Cobián donde eran citados. No se diga si la convocatoria era para ir a la residencia presidencial de Los Pinos.
La correlación de fuerzas cambió a partir del periodo de Vicente Fox. Doblaron a Fox desde que no pudo acabar con alimañas, víboras prietas y tepocatas, como había ofrecido. Ya no iban los dueños de medios a Gobernación. Los funcionarios iban a los dominios de los dueños de los medios.
Sucedió lo mismo en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Todo iba bien para el grupo en el poder y los medios. Millonarias sumas recibían los medios por publicidad y la crítica a los gobernantes tenía límites, aunque nunca faltaron excepciones como el escándalo de la “Casa Blanca” protagonizado por Angélica Rivera, “La Gaviota”, esposa de Peña.
Entre representantes de medios ocasionalmente había pleitos que terminaban por dirimirse en instancias judiciales. Se mantenía la antipatía, pero al final cada quien se iba a realizar su trabajo.
La supremacía la tenían medios convencionales y hay de aquel que no lo entendiera de esa manera, le echaban montón o lo ignoraban por completo.
Es el precio que pagó Andrés Manuel López Obrador al empezar su carrera para llegar a la presidencia. Campañas en contra y raquítica difusión de sus actos y dichos. Sobrevivió y alcanzó su meta gracias a las que llamó “benditas redes sociales”, principal soporte de su comunicación.
Una vez instalado en el poder, restringió la millonaria publicidad y empezaron los ataques de un lado y otro.
Lo acusaron de propiciar y fomentar el odio, cuando lo que hizo fue defenderse y ejercer su derecho de réplica. Subió el tono de los ataques de los dos lados. Se dieron cuenta los medios convencionales que ya no iban a doblar a López Obrador como lo hicieron con Fox.
Se acentuó el pleito entre medios convencionales haciendo el papel de oposición y “youtuberos” en defensa de la información oficial.
Adiós a la neutralidad e imparcialidad, lo que hay es toma y daca de calificativos para desacreditarse.
Así se gestó el odio mediático.
En carta dirigida a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), periodistas fronterizos de México y Estados Unidos se sumaron a la petición de justicia para el colega Arturo Zárate Vite.
Dirigentes de asociaciones de periodistas, locutores y comunicadores de ambos países expresaron “profundo interés y preocupación” por el caso de su compañero, que, debido a la relevancia alcanzada, consideran “ha llamado la atención internacional”.
Confían en la actuación constitucional de los juzgadores y esperan que prevalezca la justicia.
“Ejerzan su investidura constitucional, en un fallo u opinión apegado a su incuestionable e infalible criterio con el absoluto interés de servir justicia”, destacaron Gilberto Cortez, presidente de la Asociación Nacional de Periodistas, Locutores y Comunicadores de Estados Unidos; Mario A. Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Periodistas, Locutores y Comunicadores de México, y Graciela Villarreal, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Periodistas, Locutores y Comunicadores, USA, firmantes del texto.
Para su análisis y votación, el asunto se encuentra en la Primera Sala de la Corte, integrada por los ministros y ministra Jorge Mario Pardo Rebolledo, Ana Margarita Ríos Farjat, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y Juan Luis González Alcántara Carranca.
En enero pasado, el periodista Arturo Zárate Vite presentó Recurso de Revisión ante la SCJN, inconforme con el fallo del Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México.
El recurso fue admitido por la ministra presidenta Norma Lucía Piña Hernández y turnado a la primera sala. Corresponderá al ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena elaborar el proyecto de resolución.
Zárate Vite ha sido víctima de persecución y agresión, en un proceso que ya tiene más de 10 años.
Obtuvo dos resoluciones de inocencia, el proceso ya estaba cerrado y fue reabierto de manera irregular.
Tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados ha sido abordado este caso. El senador Emilio Álvarez Icaza, defensor de los derechos humanos, lo planteó en sesión plenaria. También se tocó el tema en el Conversatorio Participación Ciudadana para la Transformación del Poder Judicial, organizado por la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados que preside el diputado Ignacio Mier.
De acuerdo con el expediente, fue violado el artículo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, porque la situación jurídica del periodista no se resolvió en las 72 horas, como lo señala la ley, una vez que había sido detenido y llevado al máximo penal de seguridad de El Altiplano.
Cuando era vocero de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), fue acusado de acoso y hostigamiento. El Órgano Interno de Control de dicha institución, después de investigar la queja, no encontró nada que se pudiera tipificar como delito.
Organizaciones de periodistas Club Primera Plana y Comunicadores por la Unidad, la agencia nacional de noticias Quadratín, diversas páginas digitales, así como comunicadoras y defensoras de los derechos humanos, también se han pronunciado a favor de que se le haga justicia a Zárate Vite.
*Por primera vez en su historia, la ceremonia es realizada de manera virtual.
*Club Primera Plana, nuevamente alza su voz para manifestar un rotundo YA BASTA de asesinatos, persecuciones, calumnias, afirma su presidente José Luis Uribe Ortega.En un escenario inédito, virtual, en videoconferencia, el Club Primera Plana llevó a cabo su XXVIII entrega de reconocimientos a 200 compañeros periodistas de nuestro país.
La ceremonia empezó con honores a la bandera y la interpretación del himno nacional, como lo acostumbra esta organización de periodistas que es la más longeva de México, con 61 años de vida.
Hubo aplauso para los compañeros que se adelantaron y han sido víctimas del Covid-19.
En ese marco digital, en el Día de la Fraternidad Periodística, el compañero Jorge Bermejo, quien fuera directivo de La Afición, primer periódico deportivo en el mundo, así como fundador del Club Primera Plana, recibió su reconocimiento por 75 años de ejercicio periodístico.
Recordó que fue el más joven del grupo de compañeros fundadores del Club Primera Plana y que entonces brindó porque “algún día poder brindar por ser el más viejo del club”.
En la magna ceremonia, el presidente del Club Primera Plana, José Luis Uribe Ortega, dejó en claro que “los periodistas profesionales apoyamos el combate a la corrupción y a la complicidad, pero reprobamos y rechazamos asesinatos, insultos, calumnias, amenazas, mentiras, mensajes de odio, componendas y acciones que atenten contra fuentes de trabajo y la integridad de nuestras familias”.
“El Club Primera Plana, nuevamente alza su voz para manifestar un rotundo “YA BASTA” de asesinatos, persecuciones, calumnias”, afirmó el presidente del Club Primera Plana.
La coordinación general del evento estuvo a cargo del compañero Mario Luis Altuzar y junto con él participaron Mercedes Ávila Govea, Alejandro Álvarez Manilla, Judith Álamo López y Arturo Zárate Vite.
En el Día de la Fraternidad Periodística sobresalió el llamado a la unidad gremial y se recordaron frases de Benito Juárez, Francisco Zarco, Renato Leduc y Ricardo Flores Magón.
José Luis Uribe Ortega, en su calidad de presidente del Club Primera Plana, agradeció la asistencia de invitados, titulares y representantes de gobiernos, instituciones y organizaciones sindicales.
Luis Raúl González Pérez ha dicho que deja el cargo de presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos con la “conciencia tranquila”, pero hay cuentas pendientes por lo que se refiere a los periodistas, con la seguridad de los que se dedican a informar y comunicar.
Hasta ahora, ni Luis Raúl ni sus antecesores han conseguido una acción concreta, efectiva, que frene o ponga punto final a las agresiones contra los periodistas en México.
Debe ser de vergüenza que se sepa y se diga que nuestro país es el más peligroso en el mundo para ejercer el periodismo; hay responsabilidad compartida de autoridades y organismo autónomo.
Hay una política de reacción y no de prevención; lejos de crear un escenario donde los periodistas puedan llevar a cabo su tarea sin tener que andar cuidándose las espaldas.
De acuerdo con el Diagnóstico sobre el Funcionamiento del Mecanismo de Protección de Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, “en el 55 por ciento de los casos en que se identificaron los presuntos perpetradores, éstos eran servidores públicos, quienes están sujetos a un grado de responsabilidad superior, por su obligación de respetar a quienes ejercen labores de periodismo y defensa de los derechos humanos y de abstenerse de ataques en su contra”.
El diagnóstico fue elaborado por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los datos estadísticos obtenidos en oficinas del gobierno mexicano.
O sea que los que deben saber de donde vienen los ataques contra los periodistas, los saben. No han podido o no han querido desactivar el problema y las agresiones van en aumento.
La CNDH tiene una visitaduría especializada para atender estos casos. Parece más ocupada en sumar el número de agredidos y periodistas asesinados, que en encontrar una alternativa que mejore las condiciones de trabajo. Y el ombudsman que ya terminó su gestión, Luis Raúl González Pérez, se la pasó en condenas mediáticas, que solo favorecían su imagen.
Nada efectivo, los hechos hablan.
Además, Luis Raúl se involucró en un asunto sin conocer a fondo el expediente, pecó de negligencia. Lastimó a un periodista y su familia. Es una cuenta pendiente. El ahora ex ombudsman no pasaría la prueba del polígrafo, el detector de mentiras. Ya tocará a la nueva presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, revisar que hizo y no hizo su antecesor.
“Nos quedamos en dos millones y no hay planes para que crezca el tiraje; lo que se mejora es el contenido. Los servicios ampliados son los de las redes sociales, del Internet”.
Lo dice el director de un periódico que tiene ese tiraje millonario, cada día, que se edita en la capital de una de las potencias del mundo. Es para tomarlo en cuenta, para no ignorar al monstruo cibernético que amenaza a impresos. Ante el crecimiento avasallante de las redes sociales, varios han dejado de existir.
Se trata de Zhonghua Nie, director del Departamento Nacional e Internacional del Diario del Pueblo, el más importante en China.
Dentro del marco del convenio periodístico del Club Primera Plana con la Asociación de Periodistas de China, la oportunidad de escuchar la experiencia de este editor, así como de Huimlin Liv, director del diario de Kaifeng y de Yuhong Tian, secretario Ejecutivo de la Asociación de Periodistas Chinos, que agrupa a más de un millón de colegas de dicho país.
El Diario del Pueblo ha llegado a su tope y no hay ninguna señal de que vaya a crecer su tiraje. Tampoco tiene planes con ese propósito. Está ocupado en al menos mantener la cifra alcanzada y para lograrlo le apuesta a mejorar contenidos, es lo que ofrecen a sus lectores.
En China, como en cualquier otra parte del mundo, los medios impresos están resistiendo el impacto que significa la preferencia de las nuevas generaciones por las modernas herramientas de la comunicación. Los jóvenes no compran periódicos, compran celulares, computadoras y “tablets”; es su medio para obtener información, para navegar en Internet, en las “benditas” redes sociales; los adelantos de la tecnología. Información en tiempo real, sin tener que esperar al día siguiente.
Por eso el diario de Beijing ha echado “sus barbas a remojar”, porque ve mojar la de aquellos que se extinguen o se han extinguido. Cada vez hay menos lectores de impresos en el mundo.
La alternativa inmediata es elevar la calidad de la información, que no todos pueden hacer, por la falta de personal y recursos para realizar investigaciones de fondo.
A Huimlin Liv, director del diario de Kaifeng, con tiraje de cien mil en su provincia o estado, lo vi empeñado en mostrar el uso que le dan a las nuevas herramientas de la comunicación y a la producción de videos.
Y para el secretario Ejecutivo de la Asociación de Periodistas Chinos, Yuhong Tian, en los tiempos de hoy es clave el dominio de las tecnologías y la capacitación para utilizarlas de la mejor manera.
En México, hasta ahora, se desconoce la salud financiera de los medios impresos, no se sabe con certeza del impacto de la era digital, aunque es un hecho que se van adaptando pronto a la nueva realidad. Es claro que han entendido el paso hacia las redes sociales y la necesidad de mejorar contenidos en las diferentes plataformas de comunicación, tal como lo dicen los periodistas chinos.
Gracias a la compañera periodista Alma Gabriela Yáñez por su autorización para difundir su texto, escrito por ella misma:
No hay una forma sencilla de contar lo que significa enfrentar el cáncer de mama. A veces se habla de lucha, de victoria, de esperanza… pero hay silencios más profundos que las palabras, y en esos silencios he aprendido tanto como en los días de quimioterapia o en las noches sin sueño.
Hoy, en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, escribo no para repetir lo que ya se dice, sino para hablar de lo que casi nunca se muestra.
Porque sinceramente, me incomodan las campañas rosas. Esa marea de frases bonitas, de sonrisas perfectas y listones que, aunque nacen con buena intención, no siempre reflejan lo que realmente vivimos los pacientes oncológicos.
El cáncer no es color de rosa. Es miedo, cansancio, incertidumbre, cicatrices, y también una lucha constante por seguir siendo uno mismo en
medio del caos.
Mi historia no empezó el día del diagnóstico. Empezó mucho antes, en la mujer que era, en la que creía tener el control de su vida. Pero ese día, el mundo se detuvo. Y desde entonces, cada respiración ha sido un acto de resistencia.
He tenido momentos de luz: las risas con mi familia, las manos que no me soltaron cuando sentí que el miedo me comía viva, los mensajes, las oraciones, los abrazos silenciosos que me recordaban que no estaba sola. He sentido una gratitud inmensa por cada gesto, por cada mirada que me sostuvo cuando mis fuerzas flaqueaban.
Sigo pasando por altas y bajas. Por días en los que la gratitud me llena el alma y otros en los que apenas puedo con el peso del cansancio. Y entonces aparece él. Mi fuerza más grande. Mi hijo. Él es mi motivo, mi ancla, mi impulso para levantarme incluso cuando el miedo pesa más que el aire. Cuando pienso en rendirme, lo miro y recuerdo por qué sigo aquí.
Pero también hay un “después” del que poco se habla. Ese después en el que el cuerpo cambia, la mente se cansa y el alma trata de encontrar sentido a lo que vivió. No todo es celebración. Hay días de vacío, de enojo, de tristeza profunda. Y eso también es parte de sanar.
Y cuando la enfermedad vuelve, cuando la palabra “reincidencia” aparece otra vez en los labios de un médico, se rompe algo. No es solo miedo; es la sensación de tener que volver a empezar desde un punto más cansado. De mirarte al espejo y preguntarte cuántas veces más tendrás que reconstruirte.
A veces lloro. A veces me enojo. Pero cada mañana me levanto. Aunque duela. Aunque me cueste. Porque sigo aquí. Porque tengo una familia que me ama, amigos que me levantan cuando tropiezo, y una fe que, aunque tambalee, no se extingue.
Vivir con cáncer -vivir después del cáncer- es aprender que la fortaleza no siempre se ve como en las películas. A veces se parece más a una mujer despeinada, con ojeras, pero con el corazón firme, que decide intentarlo un día más.
Este camino no me ha quitado la esperanza. Me ha enseñado a mirar la vida con otros ojos, a honrar el presente, a agradecer los días buenos y a perdonarme en los malos.
Hoy no quiero pintar de rosa mi historia. Quiero pintarla con todos sus tonos: los grises del cansancio, los negros del miedo, pero también los dorados de la gratitud y los rojos de la vida que late fuerte, incluso entre cicatrices.
Escribo esto para recordarme -y recordarles- que detrás de cada listón hay una historia real, con dolor, pero también con una fortaleza inmensa. Y que, aunque no siempre sonriamos, seguimos aquí. Resistiendo. Viviendo. Amando.
Hoy escribo esto no para inspirar, sino para recordar -a ti, a mí, a quienes caminan conmigo- que la vida, incluso entre cicatrices, sigue teniendo una belleza inmensa.
No somos solo una campaña rosa: somos historias vivas, llenas de fuerza, amor y verdad.
#DíaMundialDelCáncerDeMama #CáncerDeMama #HistoriasReales #NoTodoEsRosa #FuerzaYAmor #Resiliencia
Colima, Col.- Actualmente el periodismo pasa por una hora oscura, los críticos corren riesgos, los mecanismos de protección no operan y “nos han convertido en gremio altamente vulnerable, pero que no se doblega y persistirá en su patriótica labor de informar aunque no sea del agrado de quienes no quieren ver que nuestro compromiso es en pro de un México mejor”, dijo José Luis Uribe, presidente del Club Primera Plana, la organización de periodistas más antigua en nuestro país.
Las cifras de asesinatos de comunicadores en los últimos años son aterradoras, lo que ha hecho que se haya ganado la nada honrosa calificación de ser uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, planteó en el Día de la Libertad de Expresión.
En relación con la incorporación de nuevos socios al Club Primera Plana, destacó que en Colima los colegas comprometidos, tomaron la firme convicción de “integrarse a nuestra organización, la cual por mi conducto, les ratifica la gran satisfacción de contar con gente que se une y es solidaria con todos los comunicadores del país, que cumplimos con la noble tarea de informar a nuestra sociedad ya sea a través de la prensa escrita o electrónica”.
Al encabezar junto con la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, la ceremonia del Día de la Libertad de Expresión, organizada por periodistas agremiados al CPP, exhortó a los comunicadores asistentes a ser severos observadores de la transparencia de acontecimientos políticos por venir; “analicen, investiguen y comenten en medios de difusión escritos y electrónicos de manera veraz, objetiva, crítica y sin inclinaciones o tendencias partidistas”.
“Es imperante reiterar que las libertades de prensa y de expresión, después del derecho a la vida, son fundamentales y esenciales para el ser humano, por lo que se deben ejercer sin distinción y sin cortapisas no podemos soslayar que sin medios de comunicación libres, tendremos como resultado una democracia fallida”.
En este evento, donde también se tomó protesta a los nuevos socios integrantes del Capítulo Colima del Club, y se entregaron reconocimientos y nombramientos, Uribe consideró de vital importancia conseguir la ansiada unidad nacional, “mantenernos unidos y trabajar en un sólo sentido: el fortalecimiento de nuestro México, sobre todo informando veraz, oportunamente y sin tendencias”.
Dejó en claro que los periodistas “no estamos contra el Gobierno y sus instituciones, pero sí luchamos, exigimos y demandamos un México digno, sin corrupción, inseguridad, sin mentiras y componendas, es decir, un país con gobiernos comprometidos en gobernar para todos sin venganzas”.
Por trayectorias, Capítulo Chiapas del Club Primera Plana y Arcano Radio otorgaron el Premio Colibrí de Oro al Doctor en Derecho Alfonso Jaime Martínez Lazcano (por sus méritos académicos internacionales) Doctor Freddy Vasallo Espinosa ( por su filantrópica labor para sectores vulnerables),
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Joaquín Gutiérrez Niño (la voz chiapaneca en México), Francisco Javier Figueroa Niño (periodismo y poesía de Chiapas), Victor Manuel Cruz Roque (dignificar a la palabra mexicana), Daniel Flores Meneses ( dignificación del periodismo) Roger Laid Ramírez (ejercer la opinión libre) y Arturo Zárate Vite (integridad periodística).
El galardón fue instituido por el Capítulo Chiapas y entregado viernes 3 de febrero de 2023 en el 15 aniversario de la radio digital Arcano Radio.
En la ceremonia, que se llevó a cabo en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Mario Luis Altuzar Suárez, presidente del Capítulo Chiapas del CPP; y Rosalía Buaun Sánchez, dirigente de la Asociación Nacional de Locutores, felicitaron a los galardonados.
También dio lectura a la carta de felicitación enviada por Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado.
La escultura de 10 centímetros y el diploma en grado de pergamino se instituyeron para reconocer y estimular a los mexicanos destacados en sus actividades estatales, nacionales y mundiales, dijo Altuzar Suárez.
En la introducción del acto se cantaron el Himno Nacional Mexicano y el himno chiapaneco.
La organización de periodistas más antigua de México, Club Primera Plana, otorgó reconocimiento a la revista “China Hoy”, por la promoción de la cultura y periodismo en los continentes americano y asiático.
En su calidad de presidente del club, José Luis Uribe Ortega entregó el reconocimiento más importante que otorga esta organización y que lleva el nombre de su fundador “Miguel Tomasini”.
La placa metálica la recibió la directora de “China Hoy”, Liu Shuangyan, quien destacó la amistad que existe entre su medio y el Club Primera Plana, así como la disposición de las dos partes para fortalecer la relación tanto en los periodístico como en el terreno cultural.
La ceremonia de reconocimiento se llevó a cabo en las oficinas de la revista “China Hoy” Filial Latinoamericana, que se encuentran ubicadas en Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.
El presidente del Club Primera Plana, José Luis Uribe, acompañado de socios de su asociación, elogió el trabajo que ha realizado dicho medio y que en este 2019 cumplió su 15 aniversario.


medio del caos.

Joaquín Gutiérrez Niño (la voz chiapaneca en México), Francisco Javier Figueroa Niño (periodismo y poesía de Chiapas), Victor Manuel Cruz Roque (dignificar a la palabra mexicana), Daniel Flores Meneses ( dignificación del periodismo) Roger Laid Ramírez (ejercer la opinión libre) y Arturo Zárate Vite (integridad periodística).



