¿Y el 1 de diciembre?

Política
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Hace seis años había tensión e incertidumbre. La oposición  de “izquierda” amenazaba con no dejar entrar al recinto de San Lázaro a Felipe Calderón.

Bloqueos por casi todos los accesos, menos en esa puerta oculta del salón plenario. Por ahí llegó para colocarse la bandera presidencial y rendir protesta ante senadores y diputados.

Por supuestos que hubo jaloneos, gritos, insultos, pancartas, temores, nervios.

En medio de la maraña incivilizada se le abrió paso y Calderón pudo cumplir con el protocolo constitucional.

Ahora el toca a Enrique Peña Nieto. Esta vez los vientos le favorecen al próximo mandatario. Quizás no sea tersa y amorosa la toma de posesión pero están dadas las condiciones para que prevalezca el respeto, la civilidad.

Por lo pronto los gobernadores y el jefe de gobierno del Distrito Federal que arribaron al poder por la vía del PRD ya anticiparon, al propio mexiquense, que asistirán a la ceremonia.

Marcelo Ebrard dobló las manos y le rindió honores al presidente Calderón en la inauguración de la nueva línea del metro.

El Soy 132 se redujo a 131.

Andrés Manuel anda ocupado en la construcción de su nuevo partido.

Los legisladores perredistas, senadores y diputados, marcaron su raya con los Lopezobradoristas (PT-Movimiento Ciudadano).

Además, la sociedad ya está harta de los escándalos de una izquierda entrenada para embaucar incautos.

Lo que resta es que el nuevo gobierno cumpla lo ofrecido y que la oposición haga mejores méritos para buscar la presidencia en seis años.

2012 ya es historia.

Arturo Zárate Vite

 

 

Es licenciado en periodismo, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con mención honorífica. Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal. Más de dos décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político. Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio. Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.