60 secretarios en Palacio de Cobián

Ciudad de México
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El Palacio de Cobián fue construido en la época del porfiriato. Tiene el nombre del empresario español Feliciano Cobián, rico industrial del algodón en la comarca lagunera.
Ahí también tenía su casa hasta que su esposa lo convenció de cambiarse a vivir en la capital del país, junto a quienes representaban la aristocracia.
Para estar en sintonía con lo que sería la clase alta de la sociedad de principios del siglo pasado y complacer a su esposa acostumbrada al lujo, mandó a construir un palacio afueras de la Ciudad de México, que entonces apenas llegaba a los 800 mil habitantes.
El Palacio de Cobián, construido en 1904 en un terreno de dos mil metros cuadrados, contaba con amplios salones, caballeriza, extensos jardines, fachada principal de cantera y pasadizos que solo eran utilizados por personal de servicio doméstico, para que el contacto con la familia fuera mínimo.
Don Feliciano Cobián compró en Europa vidrios grabados con sus iniciales para las ventanas.
Sus negocios empezaron a perder liquidez. Dejó de pagar el predial de su palacio y por el tamaño de la deuda, el gobierno lo expropia y a partir de 1911 lo convierte en sede de la Secretaría de Gobernación.
En el sexenio de José López Portillo se compran casas colindantes con el palacio; construyen varios edificios porque la secretaría requería espacio para empleados.
Por el Palacio de Cobián han pasado más de 60 secretarios de Gobernación. Seis de ellos han llegado a la Presidencia de la República. Emilio Portes Gil, Lázaro Cárdenas, Miguel Alemán Valdés, Adolfo Ruiz Cortines, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.
Muchos otros se quedaron con las ganas de ocupar la silla presidencial. Simpatizantes de Mario Moya Palencia ya tenían listas las mantas de apoyo para quien suponían se convertiría en candidato. Se quedó vestido y alborotado porque su partido nominó al secretario de Hacienda.
Otro que se quedó con las ganas de ser candidato presidencial fue Manuel Bartlett.
Francisco Labastida Ochoa perdió la elección en el 2000.
Según historiadores, en el Palacio de Cobián, Fernando Gutiérrez Barrios fue uno de secretarios de Gobernación más poderosos e informados sobre lo que hacía y no hacía la clase política.
Existe la anécdota que Gutiérrez Barrios preguntó a Luis Donaldo Colosio ¿por qué compraste equipo para detectar micrófonos ocultos?
Colosio que suponía que nadie se había enterado de su adquisición, se quedó sorprendido y respondió que lo hizo porque descubrió que era espiado.

Es historia del Palacio de Cobián, sede de la Secretaría de Gobernación que ahora ha sumado a su patrimonio el mural titulado El Regreso de los Dioses, hecho por el maestro Ariosto Otero.

 

Arturo Zárate Vite

 

 

Maestro en Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Titulado con mención honorífica.

Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal.

Más de cuatro décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político.

Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio.

Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.