El riesgo de un "gol" al IFE

Política
Typography

La  mejor evidencia de que tener un partido es visto como un negocio son las 50 solicitudes de organizaciones ciudadanas que recibió el IFE.

Medio centenar suspira por vivir del subsidio con el pretexto de convertirse en una auténtica opción política para la sociedad.

No existe otro tiempo en el que se hayan registrado tal número de solicitudes. La principal explicación, sin duda, es la obtención de recursos millonarios. Una actividad rentable y lucrativa.

Para alcanzar el registro como partido se requieren 223 mil 88 afiliados, no menos, según el artículo 24 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe).

Además de celebrar 20 asambleas estatales  con por lo menos tres mil asistentes en cada una o 200 asambleas distritales con 300 participantes en cada una de las reuniones, todas bajo la vigilancia de un representante del organismo electoral federal.

El IFE tendrá que asegurarse de que se cumpla puntualmente con lo que establece el código.

 Centrar la atención en el origen y destino de los recursos que utilicen las organizaciones para tratar de lograr su propósito. Más vale que los funcionarios del instituto abran los ojos para que nos les vayan a meter un gol y el día de mañana se descubra la existencia de un partido financiado con dinero de procedencia oscura o ilícita.

“La organización interesada deberá informar mensualmente al propio instituto del origen y destino de los recursos que obtenga para el desarrollo de sus actividades tendentes a la obtención del registro legal…”, señala el artículo 28 de Cofipe.

Por el bien de México y la competencia política es recomendable que las autoridades no se conformen con sólo recibir ese informe.

La realidad nacional, el incremento de la delincuencia, obliga a tomar medidas preventivas y de supervisión minuciosa.

Arturo Zárate Vite

 

 

Maestro en Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Titulado con mención honorífica.

Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal.

Más de cuatro décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político.

Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio.

Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.