Slim invierte en hospitales

      No hay comentarios en Slim invierte en hospitales

El que se dedica a los negocios siempre está ocupado en planear nuevas inversiones y hacer más dinero.

Por supuesto, el más rico del mundo no puede ser la excepción. Es un personaje que se ha especializado en observar las necesidades de la sociedad y construir escenarios para satisfacerlas.

Enhorabuena que el promedio de vida de los mexicanos ronde los 80 años y que haya en nuestro país aproximadamente 11 millones de personas con 60 años o más de edad.

Si hay esa población de adultos, por lógica que requerirá atención médica que le garantice calidad de vida.

Ahí es donde ha puesto el ojo y dinero el empresario Carlos Slim. Por eso vemos que en la colonia Nápoles del Distrito Federal construye un hospital con atención médica de primera. Al lado del hospital Infantil. En Nueva York y Viaducto.

Seguro que no será el único y más pronto que tarde se convertirá en competidor de cadenas hospitalarias como “Los Ángeles” o “Médica Sur”. Su nombre aparecerá al lado de Olegario Vázquez Raña, quien domina este sector.

Slim tiene la inteligencia para encontrar fórmulas que hagan accesible cuidar la salud y sanar en sus hospitales. Sin dejar de ser negocio, que no vean a los pacientes como una mina de oro.

La sociedad se lo agradecerá si el servicio médico es justo en lo económico y humano en el trato.

No hay que perder de vista que México tiene ya más de 112 millones de habitantes y no todos alcanzan el servicio que presta el Estado.

La marihuana en el libro

      No hay comentarios en La marihuana en el libro

El compañero Manuel, por decir un nombre, estaba nervioso. Habíamos hecho escala en el aeropuerto de Dallas. El destino final era Londres. En la espera una y otra vez su ofrecimiento  “¿Te ayudo con el equipaje?”

La verdad, apenas podía cargar las dos maletas. La oferta era tentadora. Pesó más la advertencia de que en los viajes jamás debes permitir que otra persona te auxilie y mucho menos si no la conoces.

Manuel era periodista, pero era la primera vez que lo veía. El grupo de seis reporteros. El propósito del viaje una crónica turística. Nueva experiencia para alguien dedicado a la nota política.

Llegó la hora de encaminarse hacia el avión. Acalorado y con las manos enrojecidas pero contento a punto de abordar. En cambio Manuel que sólo traía un libro en su mano derecha, no podía superar  el nerviosismo.

En uno de los andenes y a unos cuantos metros de la puerta. Justo en ese tramo un tipo alto, vestido de civil. No alcance a ver si traía alguna placa  que lo identificara como policía. Apresuré el paso para llegar cuanto antes a guardar las maletas arriba de mi lugar.

De reojo alcance a ver que Manuel hablaba con el tipo del andén. Quien iba coordinando el grupo sugirió que todos ocuparan su asiento. Se cerró la puerta del avión y nuestro compañero ya no subió. La información que recibimos fue que le encontraron marihuana en su libro, para su consumo. Lo detuvieron y en esta condición estuvo tres días en Dallas. Su periódico lo rescató. Regresó a México. Perdió su trabajo.

Les cuento esta historia que ocurrió hace más de una década a propósito de que en los estados de Colorado y Washington acaba de aprobarse el uso “recreativo” de la marihuana. En esos lugares ya es lícito el consumo para los mayores de edad (22 años en adelante).

El tema invita a la reflexión y al debate. Pronto México tendrá que fijar su posición en esta materia.

Nunca más supe de Manuel.