La Vida del Nini (Parte 1)

Es la historia de José quien se quedó sin escuela por sus bajas calificaciones. Un joven de 15 años que creyó que sin estudiar y sin hacer la tarea se podía pasar al siguiente año. Pronto se dio cuenta que la hueva tiene su precio.

Desordenado, con su cuarto desarreglado, sus zapatos con el récord de no haber sido boleados desde su estreno, los pantalones de mezclilla tijereteados en sus extremidades. Su guardarropa empolvado y fiel reflejo de su desgano.

Las horas de su vida en la computadora, en el teléfono celular y su ipad. Actividad solo interrumpida por el horario de comida y el dormir obligado de las noches.

Irrespetuoso con sus padres, sin atender recomendaciones, sin contribuir en los quehaceres de la casa.

Nada relacionado con los libros, aunque acepta la importancia de leerlos y la necesidad de regresar a la escuela, porque tampoco pretender quedarse de nini toda la vida.

Aspira a ser un profesional. No sabe la carrera que debe estudiar, pero quiere terminar una. Por supuesto, cuando sea adulto, contar con dinero, casa, un carro, comer bien, viajar y divertirse.

Sus padres, como muchos, sin encontrar la fórmula para convencerlo de cambiar.

Toda clase de intentos para lograrlo. Pergamino de consejos. Ejemplos de vida. Personajes de éxito. Desechadas las historias y argumentos. Lo que cuenta es lo que dice, nada más. No hay quien le gane una discusión. Verborrea plagada de barbaridades.

Último intento de su mamá para tratar de sacudirlo, hacerlo reaccionar.

-¡Necio! ¡Te pareces al peje!- le gritó su madre.

José se deprimió y a los pocos días se suicidó.

El abogado de izquierda

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Jaime Cárdenas Gracia es un abogado experto en materia electoral que despuntó en la política como integrante del Consejo General del Instituto Federal Electoral cuando este órgano ciudadano era encabezado por José Woldenberg.

Se caracterizó por ser un consejero electoral crítico, que regularmente disentía de los acuerdos de la mayoría de sus compañeros. Fue la piedra en el zapato de quien entonces presidía el instituto, pero nunca llegó a poner en jaque a la institución.

Un abogado que no se apartó de la letra de la ley y desde la trinchera legal defendió sus puntos de vista.

Terminada su función en el IFE, empezó a buscar un espacio en el poder legislativo.

Platicó con Emilio González (papá) con la finalidad de que le diera la oportunidad de convertirse en candidato por el Partido Verde Ecologista de México. No tuvo éxito y siguió su peregrinar por las oficinas partidistas. Los perredistas lo nominaron.

Ahora es el principal abogado del Movimiento Progresista. Se trata de un profesional serio, conocedor, experto. Domina los instrumentos jurídicos. Hará una buena defensa de su caso. Lo que no puede hacer es inventar pruebas.

Como abogado ha perdido y ganado. No recuerdo haberlo visto alardear cuando la razón ha estado de su lado. Tampoco lo he visto desbarrar cuando el fallo ha sido desfavorable.

Es una gente sensata y seguramente estará a la altura del momento político que vive el país. No entra en sus planes acabar con las instituciones. Es respetuoso y maduro.