¿Trampolín para la Corte?

Política
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Curioso, hasta ahora nadie ha utilizado el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) como trampolín para ascender a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pero acaba de surgir la propuesta de señalar en la ley la prohibición de aspirar a dicho cargo mientras se desempeñe como magistrado de la institución electoral.
El activo magistrado Felipe de la Mata Pizaña (21 de junio en Aguascalientes, según comunicado del tribunal), tocó el tema en ese sentido.
“Lo digo con claridad, puede haber conflicto de intereses. Me parece que esa prohibición, que debe de estar en la Constitución, debe sopesarse; no debemos poder aspirar durante el tiempo que estemos en el cargo, a ese honroso cargo como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; si es así, probablemente ganemos una justicia electoral más autónoma e independiente”.
Seguro que el magistrado Felipe de la Mata sabe que nadie ha salido del tribunal directo a la Corte. No hay antecedente. Es cierto que Fernando Franco y Margarita Luna Ramos actuaron como magistrados electorales y llegaron a la SCJN, solo que después de 10 años de ocupar otras posiciones.
Por ejemplo, Franco fue presidente del tribunal electoral de 1990 a 1996. Pasó una década para que en diciembre de 2006 se convirtiera en ministro. Antes laboró como subsecretario de Desarrollo Político de la Secretaría de Gobernación, profesor del ITAM, secretario general de la Cámara de Diputados, subsecretario del Trabajo y profesor de tiempo completo del Tecnológico Autónomo de México.
Caso similar el de Margarita Luna Ramos. En 1994 fue magistrada del Tribunal Federal Electoral (entonces Trife), luego magistrada del Tercer Tribunal Colegiado en materia administrativa y consejera de la Judicatura Federal. Hasta febrero de 2004 ingresa a la Corte.
Por lo tanto, el magistrado Felipe de la Mata no podría argumentar que el TEPJF se ha utilizado como trampolín para llegar a máximo tribunal o que por este motivo en el pasado se ha puesto en duda la independencia y autonomía del organismo. Su propuesta deja entrever que tendría información sobre la aspiración de sus actuales compañeros en el tribunal. Tiene dedicatoria. ¿Qué magistrados aspiran a ser parte de la Corte?
Se desprende de su argumentación que ese tipo de aspiración pudiera influir en la elaboración de resoluciones, de ceder a pretensiones incorrectas a cambio del ascenso.
Aspirar a ministro o ministra, me parece legítimo, incluso siendo magistrado electoral. El magistrado también puede estar en un tribunal colegiado o unitario o en un tribunal administrativo. En cualquier caso tiene derecho a buscar ser integrante de la SCJN. Claro, por ningún motivo, utilizar sus resoluciones para escalar posiciones. El juzgador está obligado a proceder conforme a Derecho, en todos los casos, sin excepciones, sin parcialidades.
Si alguien en el tribunal electoral sabe que un colega pretende canjear aspiración por el sentido que da a su voto o proyectos de resoluciones, que lo diga, porque de otra manera sería cómplice de insana conducta.

Arturo Zárate Vite

 

 

Es licenciado en periodismo, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con mención honorífica. Se ha desempeñado en diversos medios, entre ellos, La Opinión (Poza Rica, Veracruz) Radio Mil, Canal 13, El Nacional, La Afición y el Universal. Más de dos décadas de experiencia, especializado en la información y análisis político. Ejerce el periodismo desde los 16 años de edad.

Premio Nacional de Transparencia otorgado por la Secretaría de la Función Pública, IFE, Consejo de la Comunicación, Consejo Ciudadano por la Transparencia e Instituto Mexicano de la Radio. Su recurso para la protección de los derechos políticos electorales del ciudadano logra tesis relevante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el fin de conocer los sueldos de los dirigentes nacionales de los partidos.

Además, ha sido asesor de la Dirección General del Canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Coordinador General de Comunicación y Proyectos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es autor del libro ¿Por qué se enredó la elección de 2006, editado por Miguel Ángel Porrúa.